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NUEVO LIBRO: 36 MESES, 1095 DÍAS, 400€.

11 novembre, 2020 (08:31) | Non classé

  36 MESES   –   1095 DÍAS

 

                   400€

 

    CAPTIVIDAD FUNERARIA

 

                               RELATO

“Et mon père 

  a dit un jour:

celui qui n’a pas de patrie, n’a pas de sépulture.

…Et il m’interdit de voyager.

Mahmoud DARWICH

La terre nous est étroite et autres poèmes.

 

« Les hommes de Néandertal n’étaient pas les brutes que l’on a dit.

 Ils ont donné des sépultures à leurs morts »

                                 Eugène Pittard

                             Histoire des premiers hommes

CONTRAPORTADA

 

Este nuevo libro de Nadezhda Gazmuri-Cherniak corresponde al tomo N°2 de su ensayo intitulado La Muerte en Francia: política funeraria del Terror.

Este relato autobiográfico, escrito en forma epistolar a su amigo Manuel, comienza sólo dos meses antes de que tome fin la primera parte solamente de su periplo funerario que ella nombra captividad funeraria”, él será de interés para todos aquellos que pobres, sin recursos económicos deben enfrentarse desprovistos de dinero, a los gastos exorbitantes que imponen las pompas fúnebres en Francia y luego a la segunda etapa del entierro, los derechos de las concesiones funerarias controladas por la ley de catastro funerario, donde es el Estado francés el que dirige rudamente su cumplimiento. Ella le cuenta a Manuel en dos registros, su periplo funerario, construyendo su relato epistolar en dos tonos , en “Sotto Voce” y en otras ocasiones crudamente, Constanza le cuenta en detalle en cada una de sus cartas a Manuel, ese rudo camino de privaciones, que no fueron el de privarse de cosas superfluas sino la descripción detallada del hambre cotidiana, el hambre verdadera que pone al ser humano frente a la tortura y la más humillante posición de ser viviente que necesita el alimento diario que no puede proveerse por sí mismo, porque la mitad de su salario o de su jubilación va directamente al pago mensual del gasto funerario,  reduciendo su ser pensante a un estado animal, obligándolo cada día a la toma de conciencia de que sin alimento, al igual que bajo una enfermedad, el ser humano no es nada, y  aparece  en su ser un puro instinto animal que hay que  apaciguar si se quiere continuar en vida.

La autora le cuenta a su amigo Manuel lo que ella imaginó para poder pagar las pompas fúnebres, instalando en su cotidiano vivir, una estrategia y logística de guerra que ella se inventó y puso en ejecución metódicamente para poder sobrevivir dignamente sin dinero y durante tres años, sin dejarse ni un solo momento de tregua.

Los pobres se ven obligados a enterrar sus seres queridos en concesiones “provisorias” que en Francia remplazaron las fosas comunes; sin embargo la Republica da dos opciones funerarias a los pobres, las dos extremadamente laicas, fraternales e igualitarias, el Estado pone a disposición de las familias pobres la incineración porque el costo es mínimo y repartiendo luego las cenizas en un espacio baldío, la segunda opción es el aceptar que pasados los cinco años de pago de la “concesión provisoria”,  el golpe de un balde de ácido sea tirado sobre el ataúd, si no se tiene dinero para hacer respetar los restos del difunto en una concesión perpetua, que ella compara a la compra del último modelo de un lujoso automóvil.

La crítica es acerba contra este “horror de Estado” como lo califica la autora, y se entrecruza con la descripción de su sufrimiento cotidiano que le impuso el pago de la tumba de su madre por la que ella, siguiendo su creencia y su sensibilidad, estuvo dispuesta a afrontar y soportar durante 36 meses todo el sacrificio pecuniario que le impuso el Estado francés con sus “decretos funerarios”.

Constanza le cuenta en detalle a Manuel, el estado de hambre verdadera que sufre durante tres años, dándole la descripción aterradora de lo que es ese espacio donde el hambre hace surgir una lucha por la sobrevivencia y se gesta una nueva fuerza en la mente y en el cuerpo del que la sufre.

“Hay que conocerla para tomar la dimensión de lo que ella significa,  es el estado donde no hay poesía, sino una fuerza bruta de necesidad de sobrevivencia que surge del hambre real…Pero también del ser que sabe que debe ejercer una nueva fuerza desconocida de todos, para rescatar su espíritu de la bajeza que le impone el Estado, al igual que una dictadura invisible  que ejerce bien al resguardo de toda crítica exterior; reduciendo a aquel que sin dinero para pagar el entierro de su madre, debe observarse, medir sus fuerzas cotidianas y sufrir su propia reducción de persona al estado animal;  eso es lo impone y ejerce implacable el Estado francés con sus leyes funerarias. Estado que actúa con los métodos de una dictadura invisible, que subrepticiamente aniquila a los seres que son creyentes:” porque al final Manuel, todo es cuestión de escatología, que la Republica laica ligó al dinero, la peor de la puniciones que un ser debe soportar si haber cometido ningún otro delito que querer preservar dignamente el destino de tus muertos.

La peor de las afrentas para la laicidad del estado es exigir concesiones perpetuas a bajo costo o gratuitas, el Estado la toma como una afrenta a la Republica y no contra ley funeraria; ¿un ejemplo? veamos qué es lo que responde  ante esta critica un funcionario ejemplar y obediente a la jerarquía, hace tres años, uno de ellos, le dijo a Constanza:

“Señora, el Estado le da gratis la posibilidad de una incineración, luego puede repartir la cenizas de su madre en la tierra, tenemos lugares destinados para ello, usted no es solvente, debe someterse a su condición, ahora si usted eligió lo más caro,  a usted de ver…es su elección señora, no venga a reclamarnos nada, es para todo el mundo igual, asuma su elección!…sin olvidar ese famoso: “c’est ainsi qui se passe… CHEZ NOUS”.

Ni un pedazo de pan Manuel ¡El destino de nuestros muertos está ligado a nuestra concepción de la vida y de la muerte, y lo horrible es que en Francia todo es cuestión de dinero, una muerte digna para el que es creyente, deberá pagarla caro!”

La autora le dice a Manuel: “¿Sabes lo que pasa aquí si no tienes dinero para pagar el entierro de tu madre? ¡Arréglatelas solo! Es la forma más horrible que un Estado puede ejercer sobre una persona que tiene convicciones religiosas y que rechaza visceralmente la destrucción brutal de los restos de sus seres queridos, y lo peor es cuando la religión no ayuda en nada a los fieles, porque las congregaciones religiosas en Francia no han previsto ayudar a sus fieles sin recursos […]

 

Publicación: 15 de enero de 2021

 

 

 

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