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RÉQUIEM PARA MAMÁ PUBLICACIÓN EL 18 DE OCTUBRE (18 DE OCTUBRE 2013-18 DE OCTUBRE 2021)

10 octobre, 2021 (07:18) | Non classé

CLARA AU PIANO PARIS 1993/CLARA PAR LE PEINTRE HERNÁN GAZMURI.  TOILE SPOLIÉE A CLARA PAR LES MAFIAS CHILIENNES

NOTRE TOMBE PAYEÉE PAR MOI-MÊME ET QUI DEVRA DEVENIR PERPETUELLE

FIN DES MENSUALITÉS JANVIER 2021.

Je l’ai payée avec des mensualités pendant 2 années, avec un  sacrifice hors-série,

car je survis avec 833€ mensuels.  Et pour pouvoir la payer, j’ai dû me nourrir  de CLINUTREN .

Notre  tombe est contruite par mes soins; elle est intouchable seulement pour 10 années, à présent je travaille pour qu’elle reste perpétuelle.

Comment finira mon entreprise avec la prochanie publication de mon essai?

Dieu seul le sait.

Chers Lecteurs,

Voici un poème qui forme partie du corpus RÉQUIEM PARA MAMÁ.

Il est prêt pour l’impresion . Je le publierai le 18 octobre prochain;  par manque d’argent“comme d’habitude” m’a dit avant hier quelqu’un qui se moque de ma misère, oui “comme d’habitude” je lui ai répondu, ma décheance financière  n’est l’oeuvre que des mafias de l’Education Nationale et des Loges de l’Art parisien! ce n’est pas de ma faute cette misère.

Et, le plus iomportant mesdames, messieurs, c’est qu’à la différence d’autres qui sont dans la misère, je ne pleurniche pas, je TRAVAILLE mon art, ma peinture et mon écriture et je rends hommage à mes parents. J’écris pour MAMAN!

Bon dimanche.

Nadezhda Carmen Gazmuri-Cherniak

 

TENGO TANTO QUE CONTARTE MAMÁ…

 

I

Mamá, tengo tanto que contarte

Es así como este país ahogó

Tu Clavecín bien temperado.

 

II

Es así como este país

Ahogó tu Clavecín bien temperado.

 

III

Tengo que contarte mis llantos

Y mis gritos

Que se transformaron en alaridos

Tengo que contarte mis llantos y mis gritos

Tengo que contarte mis alaridos

Que se me escaparon

Como puñales

Que dividían en dos partes bien definidas

Mi alma y mi cuerpo

Que se disolvía

En una Nada sin medida.

 

IV

Mamá, tengo que contarte

Las puertas de las piezas del hospital

Bien numeradas

La tuya con la gran puerta de par en par abierta

Y, ese lugar inundado.

De éter, de jeringas inutilizadas

De basuras acumuladas

De caras impasibles, duras, aceradas

De ruidos metálicos

De mesas rodantes

De pasos indecentes y

De risas obscenas.

V

Mamá

La sorpresa que tuve

Al verte de repente enferma

Al ver tu crisis

Que llego a inundar de dolor la pieza

Tu infarto que quebró el silencio

Como el rayo cortante

Que fulgurante te privaba de la vida

Tu crisis que quebró el silencio

para borrar la tibia quietud

que encerraba nuestro dormitorio

Donde el alba no se decidía a llegar como antes

Dulcemente a nuestra ventana

Queriendo arrojar inútilmente

Su noche nefasta

En el rincón lejano que impone

El olvido.

 

VI

Tengo que contarte Mamá

El horrible dolor

Que no quería alejarse de tu cuerpo

La crisis llego de repente

pegándose viscosa y testaruda

Arrancándote decidida

Del lugar indestructible

De nuestros años asoleados

Iluminados

De paseos infantiles

En la Alameda.

VII

Yo me encarnizaba sola

Contigo dolorosa a mi lado

Por protegerte y echar lejos el dolor

¡Para sacarte de las redes cortantes del dolor!

¡Para cerrarle la entrada!

Para alumbrar la lámpara

Y espantarla

Y, salvarte de las garras

¡De lo inexorable!

 

VIII

Previne desesperada gente, médicos,

Recorriendo agendas, números, nombres y direcciones.

Nombres de hospitales bien provistos de todo

Para salvarte del dolor

Para guardarte intacta

Como, para preservarte como una flor

Y guardarte indemne

La porcelana delicada de tu faz.

 

IX

Tengo tanto que contarte Mamá

El silencio inmenso

Donde tuve que caminar

Con un caminar fantasmagórico y espectral

Temblorosa y vacilante

Viendo

El martirio indecible

Que te obligó a sufrir ese médico

Y sus colegas despiadados

¡E implacables!

¡En su voluntad de darte la muerte!

 

X

Que me obligó a mí también

En este país

A saber, lo que es hacer experiencia

De un cementerio

Que jamás imaginé

Allá …tan lejos… donde el terreno no termina jamás

en un fondo confinado

donde no hay más que barro

Y tumbas numeradas.

 

XI

Ese era el lugar que la administración te dio

No me dejaron escoger

No podían haber elegido

Un lugar más desértico y brutal

Yo no comprendía

Yo no estaba habituada

A hacer este tipo de experiencia mortuoria

De esta religión laica

Que se impone

Orgullosa y furiosa

Con su falsa intención

De arrojarse el poder y la fuerza

Al querer erradicar los sentimientos

Y, despojar el alma

De ritos y plegarias

Y con su fuerza bruta ahogar los llantos

Como olas impetuosas

Que reclaman su derecho

De dejar libremente escaparse el dolor infinito y eterno.

XII

Religión laica que no me deja

El derecho de protestar

Y, que me amordaza la boca

Ahogando mi voz

Que me pone las esposas

Inmovilizando mis manos.

 

XIII

Gente indigna

Que ha creado tumbas provisorias

«Directamente en la tierra»

Donde, sin ningún cuidado

Tiran el ataúd

En la tierra pura

En el suelo.

 

XIV

Tumbas que nos indican con números y fechas bien precisas

El tiempo

Que debemos respetar

Para desalojar los restos de nuestro muerto

País que respeta el dinero y las fechas

Pero, no el muerto.

Y, que los tratan

¡Como vulgares arrendatarios de HLM!

Me pidieron mi firma

Para aceptar legalmente

Bajo contrato

Y tuve que firmar su infamia

De no poder dejarte en ese pedazo de tierra de fango

¡Nada más que cinco años!

Ante mis llantos todo era inútil

Yo no tenía dinero

Para pagarles una tumba perpetua.

Me contestaron con voces apagadas

Si el más mínimo rastro de humanidad

Que los pobres en Francia

No se liberarán jamás de su miseria

¡Ni siquiera con la muerte!

 

XV

Y, tuve enseguida que recorrer

Sola

Los terrenos fangosos

Donde el viento levanta los llantos

Mezclándolos

En desorden

A mis lágrimas y gritos

En un discordante

Movimiento glacial.

Fue así como ellos ahogaron

Para siempre

Tu Clavecín bien temperado.

 

XVI

Mamá, tengo tanto que contarte

Los alaridos que el dolor hizo estallar

Que me transformaron en un animal

Desprovista de forma humana

Fue así como mis alaridos

Estallaron

En mi garganta

Estrellándose contra los muros

Como un animal herido

Al igual que te dejaron

Ese médico asesino y sus amigos.

 

XVII

Entonces me tocó a mí

Hacer la experiencia de la muerte en vida

Fue así como estallaron los alaridos

Estrellándose contra el espacio

Llenando el Cielo

En mi soledad infinita

Estallaron en mi garganta

En medio de mi soledad infinita sin Ti

Como un animal herido.

Tengo tanto que contarte, Mamá

El fango y el silencio.

La manera grosera como cavaron la tierra

Los sepultureros.

Mamá, tengo que contarte

El camino lento que tuve que recorrer sola

Hacia la tumba fangosa

Donde te tiraron

Como una cosa inservible.

XVIII

¡Este es el país culto donde llegamos!

Para hacerte morir como un bestia

¡En medio de la selva!

Despojadas de forma humana

Tu fuiste torturada

Salvajemente martirizada.

XIX

Por ese médico traidor y sus tres colegas hospitalarios

Fueron todos juntos

Los más perfectos imitadores

De milicos infames

De los cuales nos escapamos.

Fue así, Mamá

Como este país responde

A los que

Durante toda una vida

Han tocado el Clavecín bien temperado.

 

Nadezhda Carmen  Gazmuri-Cherniak

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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