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¿LA MUERTE?

23 mai, 2021 (05:38) | Non classé

2013

 

      ¿LA MUERTE ?

 

« Celui qui a été ne peut plus désormais ne pas avoir été : désormais ce fait mystérieux et profondément obscur d’avoir vécu est son viatique pour l’éternité. »

L’irréversible et la nostalgie –

                                                           Vladimir Jankélévitch

 

 

Estimados Lectores de lengua hispana,

¿La muerte como fuente de inspiración poética? Tenemos en nuestro registro español y ustedes lo saben bien, ejemplares grandiosos, y nuestra literatura de todos los siglos lo demuestra, no hay buen escritor y filósofo que no se haya dedicado a su análisis “estético”; sin embargo, en la filosofía encontramos pensadores que analizan y definen la muerte como un “escándalo”, yo adhiero enteramente a esta línea de pensamiento que no es una teoría sino un acto de “convicción sensible”.

Mi breve artículo no tiene la intención de dar un análisis de la muerte, desde mi adolescencia no he hecho más que estudiar, analizar, pensar, discutir y …aborrecerla, hasta que llego el día del duelo por la muerte inesperada de mi padre, cuando tan joven y recién graduada de profesora, yo más necesitaba de él; y luego el día del asesinato de Mamá, aquí en Francia, en Paris, ¡el tan adorado Paris!

Los estudios, escritos, análisis y poemas sobre la muerte estallaron en mil pedazos, “la muerte natural” creyentes o no, la asumimos todos, sin embargo si tienen la intención de lanzarse a analizar la muerte, les recomiendo cautela, hay diferentes tipos de muerte, suponiendo que ella sea “natural;”  no es lo mismo morir tranquilamente, o bien enfermos, pero dopados  gracias un fuerte remedio sedante que impide

el sumirse en  dolores insufribles que, soportar la mano asesina que da la muerte con el preámbulo de una tortura previa que hará agonizar sumidos en dolores indecibles.

Por haber vivido el horror sin límite que impuso un médico sádico y asesino que quiso intencionadamente hacer sufrir a mi madre rehusándole los cuidados que su infarto necesitaba y exigía con una urgencia vital, y porque la vi sufrir y necrosarse al vivo sin ayuda médica de nadie, bajo la risa sádica del segundo cómplice asesino, ¡que me indigno cuando escucho y leo que la MUERTE es tomada como “una obra de arte!”

Es la VIDA la que debe ser vivida como “obra de arte”, si está este programa en nuestras posibilidades ; el solo hecho de que nuestra Madre y nuestro padre nos hayan dado la vida y que a lo largo de tantos años nos hayan ayudado a sobrepasar enfermedades, ganar cada vez contra la muerte saliendo victoriosos gracias a ellos de esas “pequeñas muertes” que fueron nuestras enfermedades de la infancia, es ya “una obra de arte” de la VIDA que ganó cada vez contra la muerte ineluctable.

¡Ay! como me acuerdo de mi madre que cada vez que yo llegaba a ella con una nueva dolencia, porque de pequeña yo era frágil en extremo y pasaba enferma, “Mama me duele la garganta, tengo fiebre” y ella exclamaba desesperada:

¡Ay por Dios, ¡Ya, otra vez mi niñita  enferma!”

Ahí estaba Mamá, acostándome, echando manos a termómetro, médico y antibióticos con los que, a horas precisas, ella ponía el despertador para darme el comprimido al alba.

¡Si, señoras y señores, cada enfermedad exige una lucha encarnizada por la vida y por poner puertas afuera la muerte como persona non grata en nuestra casa porque intrusa y asesina!

No hay nada más trágico y horrible que la muerte.

Ya no me interesa el análisis filosófico, dejé de interesarme por esos escritos y tanteos ridículos de los que autoritarios desde sus puestos de catedráticos lanzan dictados a la humanidad.

¡Estos ejemplares no se han confrontado a la tortura y muerte de sus madres, ya los quisiera ver en tal encrucijada!

No tendrían aliento para decirnos que LA MUERTE es acogida como una “obra de arte”.

El deber de todo ser humano, aunque no sea artista, es el de por lo menos ensayar de ser un hombre o mujer dignos, el arte serio y verdadero es cosa aparte y rara, el arte no es dado a todos, es un don exclusivo al que no todos tienen acceso de nacimiento, en cambio, ser honestos y buenos, es una obligación que se debe exigir de la raza humana.

Tal como nos lo dice nuestro poeta Antonio Machado, al final de nuestro camino poder decir orgullosos de nuestro quehacer en la VIDA:

“[…] Soy en el buen sentido

De la palabra bueno.”

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

 

 

 

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