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EL DUELO Y DENUNCIA DE LA DELINCUENCIA DEL HAMPA MÉDICA EN FRANCIA

13 octobre, 2020 (21:16) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Nadezhda et sa Maman juste avant le crime, 2013, “en mauvaise santé?”

2020…

                 EL DUELO

 

Estimados lectores de lengua hispana,

En España, en los países con herencia española, respetar el duelo es algo profundo y se lleva a cabo no solo de manera estricta y hermética, más con ciertos elementos exteriores en la vestimenta lo que implica un respeto suplementario.

Eso en Francia es desconocido, por supuesto la laicidad lo impone.

¡Y, la ley del trabajo no da más que tres días de asueto!

Ignoro si esta costumbre, con la que nací y me eduqué sigue en vigor, porque yo dejé voluntariamente mi país natal, en 1980, ese país “de cuyo nombre no quiero acordarme”, donde jamás volví ni volveré, ahora no sé si las familias siguen respetando el duelo como yo lo conocí.

Las mujeres que están de duelo se vestían de negro durante un largo tiempo, algunas lo llevan al extremo tomándolo como una “manda” que dura en el tiempo. Yo lo elegí de este modo, luego de la trágica muerte que le infligieron a Mamá.

Los señores colocan un sujetador de luto en la manga del abrigo o la chaqueta.  Es un signo distintivo que impone el respeto y el cuidado con que debemos comportarnos para con el ser que está viviendo un período de sufrimiento y desgracia.

Me parece lo mínimo exigir silencio y respeto y es una manera de auto protegerse.

Siempre he pensado que el luto que llevamos por la muerte de nuestros seres queridos en algo de lo más íntimo que corresponde a la intimidad absoluta que no debe hablarse en público.

Hoy por hoy, haciendo llamado a la famosa y detestable “transparencia” no hay nadie que respete lo que debe ser secreto y quedar encerrado y compartido solo en familia.

Cuando esos médicos salvajes decidieron rehusarle los cuidados que Mamá reclamaba con urgencia, tuve que violentarme para hacerlo público, no viví el duelo en el recogimiento familiar, porque ya no tengo más familia en el mundo y los amigos que tuve en Francia, en octubre 2013 ya estaban todos bajo tierra.

Por lo que no pude vivir mi duelo en el recogimiento necesario, en la secreta discreción y les explicaré la razón.

Fue sobre todo porque habiéndose tratado de un crimen manifiesto y no de una “muerte natural”, como si la muerte pudiese llamarse “natural”, la muerte es siempre un escándalo; esto es otra cosa que no pienso tratar en éste breve escrito.

Cuando una Mamá, sufriente es asesinada con la intención de torturarla con fines sádicos, únicamente con el propósito de causar dolor hasta dar la muerte, de llevarla lentamente hacia la muerte, y sin dejar trazos de culpabilidad personal, es urgente denunciarlo.

¡La vejez de Mamá fue utilizada por ese médico asesino para convencer a la galería, pero imposible de convencer con las pruebas fehacientes que yo pude poner de manifiesto públicamente!

El hecho de que este crimen se haya producido precisamente en Francia, en París, donde les médicos son elevados al plano de suprema admiración y veneración, me obligó, por respeto al calvario sufrido por Mamá, de dejar de lado mi duelo,  mi  pudor y sobre todo el pudor de Mamá, que fue grandioso.

Porque el crimen cometido contra Mamá fue un crimen social, un crimen contra la humanidad, porque es preciso desenmascarar a los asesinos que usurpan la nobleza de la misión de la medicina y todo lo que ella conlleva en si misma de grandioso, la gracia suprema de transformar la enfermedad en una cura que vuelve a dar la fuerza de la vida.

Yo tuve médicos en mi familia,  tuve cerca de mí a lo largo de nuestra vida, médicos llenos de bondad y que fueron los salvadores a repetición de la enfermedad de mis padres, llevándolos hacia la salud, transformándose su acción en actos de resurrección.

Es por eso que el crimen tuve que hacerlo público, porque  denunciarlo públicamente era un acto de deuda hacia Mamá, tuve que violentarme y contarlo en la plaza pública porque era necesario hacer tomar conciencia a la sociedad francesa, que hay asesinos enmascarados de médicos que ocupan puestos de Jefes de Servicio y que desde esos puestos de privilegio abusan maltratando a personas sin defensa, como lo fue Mamá, casi centenaria pero en buena salud y que un fatídico 12 de octubre de 2013, fue victima de un infarto que le sirvió al Médico “Traître-Tant”, el asesino N°1,  para torturarla  y darle la muerte.

Lo que propongo es un cambio radical en la justicia y en las leyes de nuestros Códigos civil y penal y en el Código de la Seguridad Social, hay que cambiar  El reglamento del Paciente, hoy por hoy, no sirve más que como ornamento en las puertas de las piezas de los hospitales, la verdad es que el paciente o la familia, si la víctima esta inconsciente incapacitada de defenderse; no tienen ningún derecho a reclamar contra un maltrato, una tortura o lo peor, un asesinato.

Lo que yo propongo es fácil de poner en práctica, si hubiese un número verde gratuito  conectado a cada oficina del Procurador de la República, con un personal formado y especializado que escuche una denuncia de maltrato ya sea en casa, en un gabinete médico o en un hospital, y es necesario  que ese personal esté habilitado no solo para escuchar la queja del paciente o de la familia, sino que es preciso que la ley lo autorice para movilizar un comando de intervención urgente e inmediato, los maltratos a personas de edad avanzada o vulnerables se acabarían ipso facto!

Porque estos crímenes se producen en Francia debido únicamente a un cuerpo de leyes obsoletas y fallidas desde la base, y esencialmente porque la permisividad hacia los médicos es absoluta.

Si mi proposición fuese puesta en práctica, si la sociedad francesa dejase de tener miedo y supiese desarrollar el espíritu crítico que le falta, el mundo de los hospitales, la conducta perniciosa de los médicos cambiaria desde su sócalo.

Ya verían como los muros de los hospitales dejarían de ser impermeables y los abusos de poder y las torturas, maltratos y asesinatos serian conocidos desde que se levantase el telón y dejásemos desgarradas las cortinas.

Lo peor es que los médicos son defendidos en primeria instancia por un grupo colegial mafioso que actúa con el único interés de otorgarles una defensa colegial. Es un sindicato y no un grupo de jueces imparcial.

¡Hay que decir basta! A los jefes de servicio que se adjudican todos les derechos y que son respetados con una credibilidad absoluta, sus dichos son dados por creíbles bajo palabra, es un escándalo que la palabra mentirosa e hipócrita de un médico sea creíble bajo palabra y que la víctima o la familia sea aplastada por la Mafia del Desorden que defiende  esta HAMPA, que actúa como un simple parapeto colegial que impedirá sempiternamente el castigo que un crimen abominable se haya perpetrado con el beneplácito impúdico de toda la sociedad francesa, la que ignora lo que se esconde entre los muros impermeables de los hospitales que cubren la banda de delincuentes, bajo la cubierta inocente de los servicio hospitalarios franceses.

“El quinto piso de medicina”, de ese hospital donde torturaron y mataron Mamá, fue tan horrible como el Centro del quinto piso del Centro de donación de cuerpos CDC- Descartes.

El crimen  se produjo en octubre 2013 en París, una violación de médicos delincuentes salidos del HAMPA, que actuaron como una chusma sádica contra un cuerpo vivo y sufriente y no contra cadáveres, sino contra una Mamá, la mía!

Creatura sublime que merecía que su agonía fuese apaciguada con el único sedativo que podía llevarla sin dolor hacia la muerte que le fue reservada por el doctor” Traître-Tant”, el único sedativo que le fue negado: el sueño profundo.

Lo peor es que mi duelo eterno estará para siempre impregnado de esos asesinos, lo peor es tenerlo presentes como los asesinos que merecen un castigo mortal que debería ser ejecutado con la misma e intensa medida que fue su acción criminal funesta.

Aunque hayan querido hasta borrarla de la memoria, deberán saber que defenderé a Mamá hasta convencer, porque un día la ley cambie en Francia; esos asesinos deben ser exilados de la humanidad. No por medio de un juicio, eso no será jamás posible en Francia, sino por otros medios; hay otros medios que solo el Arte confiere, los procesos no sirven para restituir el honor ni dar el ejemplo a la humanidad.

El arte es eterno y dejará huellas indelebles, el exilio de la humanidad de esos asesinos quedará escrito para la eternidad.

Porque soy yo la que lo ha escrito.

Y porque, para levar a cabo esa misión, tuve que violentarme, tuve que transgredir mi duelo que es eterno, porque el calvario de Mamá me exigió abandonar el silencio y el pudor, porque ese asesinato que se produjo  en París, dejó de ser privado y secreto;  el horror de la tortura hacia una pobre creatura casi anciana, muriéndose lentamente en la peor de las torturas, me exigió violar el duelo, para hacer del asesinato de Mamá  un caso manifiesto y probado de grave falla jurídica y médico- social; esta anomalía dejó de ser privada,  porque ella incumbe a toda Francia.

Amín.

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Paris, 13 de octubre de 2020

 

 

 

 

 

 

ERROR MORTAL INTRODUCCIÓN

8 octobre, 2020 (16:36) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

              ERROR MORTAL

 

Introducción 

 

“La paz os dejo, mi paz os doy: yo no la doy como todo el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.”

              S. Juan

                14-27

En este relato lírico no hay otro error que el equívoco existencial de la protagonista, un equívoco permanente, es el leitmotiv que cuenta a la primera persona la poetisa resumiéndolo en un trazo de vida compuesto de reminiscencias que llenaron de riqueza existencial su infancia y su primera juventud; vividas esas dos etapas cruciales para todo ser humano en una  armonía especial y rara, en compañía del amor absoluto compartido con sus padres, que desemboca en el arrojo brutal hacia la “sociedad del desprecio”, (A.H.) donde las garras de la indiferencia y del materialismo la trituraron en una respuesta insalvable que le decía a cada nueva experiencia que ya nunca más encontraría lo que  antes llenó su pasado, en que la  fe en el otro era sin fronteras y   sin ningún atajo ni medida en su capacidad de dar la amistad sin contar.

Cuando amar es un error, cuando una confianza tácita se da en términos absolutos, el no recibir en cambio la misma intensidad de afecto causa profundos estragos espirituales y ellos son rotundos, sin precedentes, quedándose para siempre albergados en los más recónditos lugares del alma; es al pasado al cual la autora de este relato lírico lanza un llamado, el que viene a cruzarse y a dialogar con su presente. Estos dos tiempos existenciales y verbales actúan en permanente contrapunto, para relatar la desgracia y la decepción acerba, bajo un verdadero microscopio del alma, donde se observa y critica no solo su propia desilusión, sino la descripción sin mascara de las fallas y miserables actitudes de todos aquellos que se consagraron al ejercicio de la detestación y del desprecio.

Se analiza y se expone sin rodeos la miseria  existencial humana, poniendo de manifiesto y hecha literatura lirica la Vida, por medio de las descripciones marinas de la infancia, hasta terminar con el asesinato de su madre, una vertiginosa caída en la crueldad provocada por un mundo mutilado en su capacidad de entrega que desconoce todo  acto de donación espontánea y gratuita; es lo que  se espera en los momentos difíciles, donde el amigo sin pedir recibe con creces la presencia, la mirada o el gesto que dan la Paz,  pero ella comprueba que ni siquiera en los círculos religiosos se mantienen vivas les Escrituras, el vacío es total: La paz os doy  mi paz os dejo” no resuena en el alma de nadie. La amistad debería ser inspirada en el principio universal de creencia y de práctica del don de La paz, ésta debe necesariamente desembocar reforzada en una implicación personal de “responsabilidad”: Mi paz; ante esta doble ausencia el relato se invierte en la crítica y en el lirismo, dos elementos que se rechazan y que nunca han sido confrontados simbióticamente en la literatura.

No solo existe la contradicción de género, sino que ésta se acentúa con la contradicción del tema expuesto, son dos registros contradictorios, el registro de esperanza y del amor gratuito y en contrapunto, su contrario, él no es otro que la respuesta del odio; nos enfrentamos ante un relato, donde el lirismo se instala en un terreno inhóspito y, al mismo tiempo se vivifica en la paradojal contradicción  de la aporía amorosa contada en varios tiempos y voces voces polifónicas que se entrecruzan en el relato lirico;  un eco inspirado llega sin ninguna duda del discurso de  Marsilio Ficino.

La autora lo articula en un contrapunto, metafísico, amoroso y fraternal, destruidos todos e intencionalmente en un solo e implacable destino: el odio y la indiferencia, vicios confundidos por nuestra sociedad como virtudes.

“ […] celui qui n’aime pas celui qui l’aime est coupable d’homicide pour la non-assistance à personne en danger, car celui qui aime donne son âme à l’autre qui doit en retour la lui restituer, car la vie n’est possible qu’avec l’âme, s’il ne la lui rend pas, laisse celui qui l’aime en danger de mort et l’aimé est  coupable d’homicide. »

In, De Amore

Marsilio Ficino

(1433-1499)

Error Mortal 

Relato Lírico.

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

(En escritura, publicación en enero 2021)

 

 

 

 

 

ERROR MORTAL [EXTRACTO DEL NUEVO LIBRO EN ESCRITURA]

8 octobre, 2020 (02:38) | Barbarie de la pensée française, Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

ERROR MORTAL

 

 

RELATO LIRICO

 

[…]

Cuando se ha visto morir la Mamá, volverse cadáver, sufriendo hasta quedar yaciendo inerte en una cama fría y dura de una pieza del quinto piso de un hospital parisino, sufriendo como un animal, ante nuestra vista horrorizada e impotente, cuando se ha sentido en nuestra propia sangre su sufrimiento, agonizando como un animal sin asistencia entre médicos salvajes, no se puede recomenzar la vida tal como se era antes.

Es imperdonable que aquel que lo sabe, se acerque como si nada hubiese pasado. No se trata de exigir un trato especial, no se trata de pedir condescendencia, ¡Eso sería lo peor! ¡No! lo que yo esperaba era un aire… no de indiferencia tampoco…sino más bien, ¿cómo decirlo exactamente? Un entendimiento callado, eso que no se dice, que se piensa y que se da en silencio, precisamente en silencio, sin decir nada, no decir nada, dar el silencio, e imponerse, no dejarme en ese estado inerte. Sobre todo, imponerse, eso era lo que él no hacía nunca, eso era lo que yo esperaba, que fuese en los pocos instantes… Como la estaca que plantamos junto al tronco de árbol aún frágil y que está en pleno crecimiento, amarrándola firmemente para que el árbol no se doble, hasta que solo, ya fuerte, tome el crecimiento bien derecho.

Vi a mi padre hacer este ejercicio botánico con casi todos los árboles y plantas en crecimiento del jardín de la cabaña naranja que teníamos al borde del mar.

Porque al igual que los árboles recién plantados, en duelo estamos como ese árbol que se dobla con el viento y su crecimiento es frágil, es por eso que  se debe plantarle una estaca de madera justo al lado del tronco, muy  cerca, y se la amarra firmemente, no se debe liberar el árbol de esta estaca que cuando estamos seguros de que el árbol se lanzará hacia el cielo, seguro, firme y que el viento no será capaz de doblarlo; el viento solo hará cantar sus hojas, porque los eucaliptus son muy frágiles cuando son chiquitos, pero luego crecen al infinito, cuando ya esveltos, nos agradecen para siempre con su canto metálico con cada ráfaga de vientos marinos.

Debió imponerse, pero no lo hizo, creyendo y haciéndome creer que yo era la misma, como si nada hubiese pasado, como si yo no hubiese ni envejecido ni sufrido, una avalancha de años se me vino encima como un tsunami, como el derrumbarse de terrenos extensos en un  un acantilado. Salí de ese fatídico hospital, transformada en una nueva mujer; de los ojos de Mamá, que ya no me miraban…Una quemadura se impregno al cerebro juntándose a él para siempre, quemadura intrusa, acaparadora de todo pensamiento.

Su mirada, en su ahogo, miraba con espanto la nada y me dio el contacto abismante de la Nada, sus ojos fueros arrojados hacia la nada, arrastrándome con ella hacia su misma muerte, compartiéndola conmigo, ¡Me fui con ella en la misma experiencia! Cuando filósofos nos dicen que la experiencia de la muerte es personal y que es ilusorio todo discurso sobre la muerte ya que todo no es más que suposición abstracta, elucubración mental, cierto, y cuando ya estamos enfrentadola irrevocablemente, y estamos en la fase del “casi” esa fase intermediaria, justo unos segundos antes del horror certero y absoluto del fin, pues ese momento de segundos que se dilatan, yo lo viví con Mamá, con la diferencia que yo puedo contarlo porque yo morí con ella, hice la experiencia de la muerte y seguí viva, no la misma vida de antes, sino otra, bien diferente, me dio una poderosa mirada de rayos X  que se me impuso de manera hiriente como el corte de un cuchillo.

Mas poderoso que el discurso filosófico de miles de páginas que ensaya de razonar la Muerte. Cierto, ya no estamos vivos para contarlo viviendo nuestra propria muerte, ¡Estaremos bien impedidos para razonarlo y contárselo al mundo entero, ni el sufrimiento de la agonía, ni la visión de espanto del ahogo y, tampoco la visión de la nada!

Lo peor, es saber en un milésimo de segundo ¡que lo vivido no sirvió de nada! Si claro, La vida es sueño

Esto podría parecer una broma, sin embargo, no lo es, solo es así para aquel que hace de la muerte, un discurso filosófico atrayente y en las normas académicas. Yo tuve la experiencia absoluta de la muerte porque viví la agonía de Mamá, en sus seis días, sin dejarla ni de noche ni de día, y en sus siete espasmos de ahogo y en su mirada entré, y en su cuerpo martirizado vivi’, nuestra simbiosis era tal a lo largo de cincuenta y nueve años y siete meses, los que estuve en su vientre, que la muerte me invitó a saborear de antemano el fiel  del  horror, dándome la primicia de lo que Mamá vivía, vivió y anunciándome lo que yo viviré dentro de poco.

Recibí una preparación absoluta, una especie de aprendizaje forzado del horror supremo, eso fue lo que me fue reservado.

Fue con una fuerza bruta que me la arrancó; esa fuerza bruta me arrancó Mamá de mi lado para siempre, desgarrándome para siempre de sus abrazos, desde entonces, fue un hecho hermético, no había una sola rendija de donde pudiese escaparse un hilo de luz, no había un solo espacio, ni de un milímetro siquiera de donde yo pudiese rasguñar y traerla hacia mi pecho, para en un abrazo prolongar fundida en su cuerpo lo que se llama absoluto, ese absoluto temporal de instante, de  cada día, de cada mes y de todos los años inmensos, tremendamente amplios y extensos de toda una vida juntas.

Nunca más podría tener conmigo su contacto físico, era necesario, que me acostumbrase al “nunca más”, debí convencerme de que desde entonces todo estaba vedado, nombrarla, llamarla, escucharla, tocarla, y que nunca más me sería posible escucharla llamarme y que yo nunca más podría decirle… ¿Mamá? ¿Dónde estás? ¿Qué haces?

 ¡Si mi niña, ya voy, aquí estoy!

Desde entonces la losa sepulcral dio la nota final.

El granito que se confunde al mármol, son los que se conjugan y se ponen de acuerdo para matar para siempre el afecto físico, la lápida sepulcral es lo más cierto y corta todo discurso filosófico, el cementerio es el lugar preciso donde no entra la filosofía.

El único abrazo que se me daría desde entonces y con el que yo finalizaría mi propia vida sería frio, implacable y hermético como su tumba, liso como el granito, irrevocable como el mármol, el lugar donde la sonrisa se hiela, donde la mirada se vacia, donde los latidos del corazón son más lentos y el aliento comienza a vacilar.

Yo esperaba un poco de ternura, pero la ternura no es su especialidad.

Hay gente que tiene una capacidad única para ejecutar en la vida una “selección”, la aplican a todo, no solo en la organización de sus vidas, de sus gastos de sus proyectos, de sus cuestiones existenciales, sino que también en el terreno afectivo y sentimental, todo en ellos es cálculo, medida, planificación, no hay un solo momento de pasión, no hay un solo instante de improvisación.

Es así como, los gestos, las miradas y las palabras son estudiadas y reservadas solo para aquellos que ellos creen merecerlos, hacen de la vida una ecuación, y yo soy pésima para las matemáticas.

Eso es lo que yo recibí, pero, por un instante, me detuve en seco, ¿era verdadero mi análisis o  estaba yo analizando conjeturas de una pieza de teatro bien elaborada que él se inventó para hundirme aún más en la pena?

Porque a lo mejor, ¿ese desapego era una elaboración literaria, un plan psicológico, una estrategia?

No, no lo creo me dije, ensayando de pensar bien, y entonces me vino el recuerdo de una profesora en mi época de joven estudiante que me dijo: “piensa mal y acertaras!

Entonces, seguí en mis elucubraciones e interpretaciones de su lenguaje oral y escrito,  seguramente es lo que él da como cosa corriente de todos los días “a todo el mundo”, yo no entraba  en ningún caso en una selección especial en su vida, sino en la categoría de lo informe, de eso que no ha tomado ninguna  forma definitiva e imperiosa, y que se queda en el estado superficial, eso que se llama  “sin importancia” que corresponde a las conversaciones que se resbalan, las frases que se dicen con la sonrisa casi inocente en los labios, esas palabras conocidas, de saludos, de cortesía, hasta que de pronto, me acechan y revientan palabras de esas que […]

 

Error Mortal

Extracto del Libro en escritura

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Publicación en enero 2021

RETRATO DEL ASESINO N°1 DE MAMÁ: “LE DOCTEUR TRAÎTRE-TANT”

5 octobre, 2020 (20:14) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

CLARA DESSIN DU PEINTRE HERNÁN GAZMURI PROPRIETÉ DU MUSEE DE MOSCOU  (DONATION GAZMURI 2017)

 

          RETRATO DEL ASESINO N° 1

 

      «LE DOCTEUR TRAÎTRE-TANT»

 

“Dar la descripción de un ser abyecto es fácil, nada es más difícil que comprenderlo”

                                             Fiodor DOSTOIEVSKI

 

(…] quand tu pries,  retire-toi dans ta chambre ferme ta porte et prie ton Père qui est là dans le lieu secret et ton Père qui voit dans le secret, te le rendra.

                                                       Matthieu

                                                            6, 6

          

¡Señor, no les perdones su pecado porque saben lo que hacen!

 

¡Él es muy “piadoso!”

Cuando le imploré que hospitalizara Mamá no quiso y esquivó mi mirada suplicante, se quedó sordo a mis pedidos imperiosos e insistentes.

Le dio la espalda a Mamá, alegando que debía dejarla tranquila.

Cuando lo bombardeaba de pedidos y suplicas, bajaba la mirada

¡Y apretaba los labios sin responderme nada!

Es preciso saber, que en Francia a pesar de que todos hacen gárgaras con la laicidad de la Republica, aquel que se disfraza de “religioso” se abre automáticamente ante todos un aura de santidad y lo más grave, ante la “justicia”, que lo pone al abrigo de sus faltas, traiciones y …asesinatos.

Ahora jubilado, se esconde.

¡Ni siquiera tuvo el coraje, que de hombre le falta, para enfrentarme, y no se presentó en 2017 ante el Desorden!

Este sanguinario se escondió detrás de las faldas de su abogadita.

Mandó a su joven abogadita, una pobre mujer de aspecto físico e intelectual, ya que esa sola palabra es imposible que le sea destinada, demostró no poder entrar en la categoría qui impone el término “intelectual”. ¡El abogado que no tiene en su ser este necesario elemento, ha errado su profesión!

Esta defensora del asesino N°1 de Mamá, suple sus enormes carencias y deficiencias con una gran dosis de una maestría innata, la de saber deslizarse subrepticiamente en la mentira como una culebra, que siendo de una bien suspecta y dudosa herencia Galia, pero francesa…de nacimiento, ¡Y habiéndose graduado en la facultad de Derecho! No sabe ni siquiera redactar un alegato jurídico como lo impone una redacción jurídica seria, y cayó en el ridículo de esconder el crimen de su cliente, evitando la única cuestión que debía tratarse, el infarto de Mamá no reconocido y desdeñada su  gravedad voluntariamente por su cliente asesino, y se lanzó en una crítica contra mi persona, melodramática en el fondo y cubierta de una solicitud empalagosa en la forma; haciéndome un análisis psicológico de pacotilla, totalmente fuera del sujeto central : el rechazo criminal de su cliente asesino, que no quiso darle los cuidados de urgencia que el estado crítico de Mama reclamaba.

Le redacción de esta pobre abogadita-culebra, cayó irremediablemente en cada frase mal redactada, en una abrumante redacción melodramática y dulzona, porque todo programado sobre el sócalo de una grandiosa mentira.

Un verdadero cuento repugnante de los bajos fondos del Medio Oriente.

Él tiene su galería que lo defiende en pie de guerra, no hay que inquietarse, el crimen que cometió contra Mamá, él lo llevó a cabo gracias al ejercicio ancestral de la traición, que él pudo ejecutar diabólicamente, se trata de un asesinato cubierto bajo el diploma de médico.

Que un médico de cabecera decida torturar y matar su paciente motivado por un diabólico proyecto es una infamia que debió llevarlo a la prisión perpetua, pero estamos en Francia.

Que un médico actúe con un tal programa de inspiración diabólica es algo impensable, pero cierto.

“MédecinTraître-Tant” al que se le ha confiado la vida de una Mamá anciana pero en buena salud, porque Maman jamás tuvo cáncer, no era cardíaca, ni diabética, no tenía alterado ni el colesterol, ni alta su tensión, su invalidad comenzó en el año 2000 debido a una enfermedad degenerativa que la dejó lentamente inválida, en el espacio de trece años, incapaz de tener fuerzas en miembros superiores e inferiores, lo que la volvió irremediablemente dependiente, totalmente dependiente de mí que la tomé a mi cargo y me ocupé de ella noche y día sin dejarla ni por un solo instante.

Rechazar los cuidados a una persona casi centenaria es la forma más segura de matar sin dejar huellas, ni pruebas fehacientes para ser mostradas ante la justicia, sin embargo, yo pude juntarlas todas, y son todas probatorias y concluyentes que él practicó contra el cuerpo sufriente de Mamá un crimen:

 ¡Por haber rehusado de manera intencionada los cuidados de urgencia que el infarto de Mamá exigía!

Su inercia y su resistencia abusiva, premeditadas ambas para asesinar lentamente Mamá, impidiéndome llevarla al hospital, rehusándome el internarla en cuidados paliativos, rehusándome para ello la carta necesaria para poder ingresar en un Centro especializado, fueron los primeros pasos que el concertó para comenzar su diabólico acto criminal.

Sus negativas le permitieron ganar tiempo, haciendo sufrir Mamá durante tres días, hasta que se produjo la perforación, dejándola “tranquilamente” en casa.

No, me dijo: “yo no la hospitalizo, ¡Su Mamá nunca ha estado mejor! Déjela tranquila, si está sin hablar y sin comer no es grave, ¡Es la edad! ¡Déjela tranquila! El examen de sangre está perfecto, solo un poco deshidratada, ¡Póngale una perfusión cutánea y bastará!”

El resto, no lo puedo hacer público, porque corresponde al secreto médico, y mi redacción y las medidas que tuve que tomar sola, fueron las decisivas en mi redacción jurídica.

Impublicable.

Es por lo cual los detalles del sufrimiento de Mamá y de las etapas que tuvo que sufrir debidas al infarto mesentérico, que fueron únicamente provocadas por el rechazo premeditado de cuidados del Asesino N°1, con el fin de que se produjera en casa la perforación de la aorta abdominal.

El calvario de Mamá es impublicable. La imaginación y el conocimiento médico que es hoy por hoy una generalidad suplanta la descripción.

El público no deber leer lo impublicable sino verlo, es por lo que una larga descripción de un calvario producido por” tortura médica” se resume magistralmente por medio de la imagen, es el cine, el que dará en una serie de escenas bien tomadas la esencia del sufrimiento provocado por ese Asesino N°1; y se aprehenderá visualmente sin mayores explicaciones científicas del horror cometido contra Mamá.

Yo pude reunir absolutamente todas las pruebas probatorias y concluyentes, todas manifiestas de su alevosía, de su crimen contra Mamá, porque llevada a cabo de manera subrepticia y salvaje para matar sin armas, sin cuchillo, sin revolver, sin bisturí en mano.

¿Qué decir del Asesino N°1 que asesino Mamá?

Hacia solo cuatro días que había puesto el ataúd de Maman en tierra, cuando tocó a la puerta una señora conocida que llegó a casa para decirme algo que yo ignoraba completamente, y me “abrió los ojos” a una verdad abismante.

¡La verdad que resolvió el enigma en una sola frase!

Ella me dijo esto:” […] ¡¿Pero, usted no sabe que la esposa del “docteur Traître-Tant” es una gran amiga de su arrendadora?!

¡Busque allí la causa de todo!”

¡Para que sepan, en ese entonces, en 2013, yo sufrí paralelamente a esta tragedia criminal, una trampa de alquiler, yo estaba perseguida de una injusta y macabra expulsión, y claro, pensó el Asesino N°1, si hacemos desaparecer a la madre la hija será fácilmente expulsable!”

El infarto de Mamá se le presentó como una ventaja única para obtener du objetivo

“¡Si elimino a la madre, la hija será fácilmente expulsable!”

Esto, lo dejé resumido en una novela titulada: “La Mafia de Belleville”.

Todo ha sido dicho.

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Paris, 5 de octubre de 2020

 

 

 

 

 

CLARA – SCRIPT – INTRODUCTION

3 octobre, 2020 (17:48) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

CLARA toile peinte par  le peintre Hernan Gazmur

Clara au piano Paris 1992

 

2013 Nadezhda et Clara avant le crime.

 

 

 

                  SCRIPT  

                  CLARA

                      INTRODUCTION

 

Ce script est destiné à devenir un film, c’est ainsi que je l’ai pensé et écrit.

Il n’est pas un livre, il ne veut pas être considéré comme un « témoignage » il n’est pas non plus de la littérature, tel que je la conçois, du pur « mensonge » suivant l’idée de Giorgio Manganelli que j’ai toujours fait mienne, car c’est cela la vraie poésie.

Je suis poète, dans mon enfance mes écrits furent d’abord des contes, j’ai commencé pour écrire des contes que mes petites camarades de l’école priaient à la maîtresse que je les lise en premier pour toute la classe, ensuite arrivée à l’adolescence, c’est fut la poésie qui m’habita pour ne plus jamais me quitter, un avalanche de mots qui arrivenrt je ne sais pas d’où, et je ne peux qu’obéir !

Presque la totalité de mes livres sont de la poésie, ou des récits lyriques où même s’il y a des traces d’éléments biographiques, ils ne le sont pas vraiment, ils n’ont rien des récits réels ni d’épisodes vécus, car nous savons que toute autobiographie n’est qu’une mystification du vécu.

Prenant la littérature comme la transfiguration de la réalité la plus absolue et qu’elle n’est qu’un pur « mensonge, » cet écrit est la pure vérité d’une tragédie qui s’est jetée sur Maman et moi-même en octobre 2013.

Je ne suis pas de celles qui aime se montrer en public, je n’ai jamais cherché ni la notoriété ni le succès, mais c’est avec ferveur, et avec une conviction profonde que tel que les écrivains espagnols du XVII, que j’ai cherchais la gloire, « la fama » qui n’est que la volonté de créer un espacer glorieux et de privilège pour notre acte créateur, afin de lui donner une vie éternelle.

Personne de nos jours ne peut comprendre cela, sauf des rares exceptions, car le mot spirituel, transcendance, et éternel, n’ont plus de signification pour personne, nous vivons dans le monde du jetable, du transitoire ou tout est interchangeable, l’amour, la famille, les amis, l’art, les croyances, l’idéal politique, qui varient ou s’estompent avec la tombée du jour. Je suis croyante à ma manière, sans obéir aux diktats administratifs, je suis  traditionaliste et vais à contre-courant dans une « société du mépris » à laquelle je lui oppose mon plus grand rejet, jusqu’à la décision prise de vivre en ermite, loin de tout et de tous.

Pour sa forme et son contenu, ce Script est destiné à être mis en œuvre par un cinéaste, libre penseur, doué d’un profond esprit critique parce que son travail devra être nécessairement remplit d’une conviction inaltérable, mise à toute épreuve sur la sauvegarde que nous devons aux principes inviolables de la liberté de pensée, voire artistique, sans qu’aucune attache aux compromis crées ne vienne tarir la vérité.

Les scènes  marquent les étapes de l’argument de fond : la torture programmée contre Maman qui, victime d’un infarctus mésentérique le 12 octobre 2013,  s’est vue refuser les soins de manière catégorique par son médecin Traître-Tant, et ensuite quand contre sa volonté, j’ai décidé de l’hospitaliser, les 3 autres bourreaux de l’hôpital D., qui étaient ses amis et confrères, lui refusèrent les soins et la jetèrent sur un lit dur et froid pour agoniser sans assistance et sans sédatif, pour qu’elle agonise dans une souffrance indicible que même pas un pauvre animal n’aurait pas pu supporter.

Maman agonisa en se nécrosant à vif de l’intérieur vers l’extérieur, et j’ai dû l’accompagner sans pouvoir crier à l’aide extérieure, car à l’intérieur de l’hôpital, où étaient ses bourreaux il n’y avait pas d’échappatoire, les murs étanches, protègent les bourreaux ; nous dûmes rester enfermées dans la prison de la douleur, Maman en subissant les pires douleurs de sa vie, privée du seul sédatif qui devait l’apaiser, le « sommeil profond » quand, rien ne pouvait plus être fait pour la sauver

Maman, se voyant mourir, et moi, la fille ahurie, et impuissante face à son agonie et, Ô abjection ! Agonie et douleur subis sous les rires obscènes du Chef de Service du 5ème  étage qui devant le lit de Maman agonisante, arriva devant nous pour rire aux éclats et nous dire :

« Ha, Ha, Ha…Elle n’est pas toute fraîche votre mère : Ah ?

Ha, ha, ha ! »

Maman mourut une heure après…Sous mes pleurs et hurlements.

Les diverses étapes du Script ont été minutieusement élaborées, le début qui trace chronologiquement la vie en binôme de ce couple mère-fille où la mère pianiste transmet génétiquement la musique à ce bébé qui commence à se former dans son ventre, jusqu’à, la fin, plus d’un demi-siècle ensemble, faisant acte au jour le jour d’une transmission de l’ineffable  dans l’éducation qu’avait voulu cette Maman pour sa fille qui commença  bien avant le berceau, dans son projet de la mettre au monde, mais que finit tragiquement après 59 années ensemble sans jamais se quitter, partageant, vie quotidienne, Art, musique, et confidences, où naturellement la Maman  devait assumer le déclin de sa vieillesse avec toute sa sagesse et sa fille lui répondant avec l’enthousiasme de l’éveil à la vie et l’affirmation de son identité en tant que femme indépendante, tel qu’elle avait voulu la créer.

Les moments les plus forts et définitifs sont les dialogues avec  un médecin qui transmettent la vérité de ce cheminement de torture de refus de soins prémédité dans un échange où le récit jadis uniquement juridique, écartant tout glissement vers le pathos, fut ici, dans ce Script, amplement accueilli ; les attaches se délient, face à l’écoute de ce médecin gériatre, et Senior qui de sa longue expérience avec « la nature humaine » et fort de la connaissance de ses confrères et des hôpitaux français, lui donne le regard moderne de la médecine,  de la vraie médecine où le médecin sait  regarder  et sait écouter.

Dans CLARA tout est dit avec pathos et crument, et la réponse scientifique du médecin est rude et implacable après l’analyse des faits qui sont racontés au cours de douze visites ; implacable par la force de sa vérité clinique qui  avait accueilli de son écoute les faits qui racontent pas à pas, en détail, la barbare intentionnalité de torturer d’abord et de donner la mort ensuite avec des circonstances aggravantes sur une vieille personne souffrante et sas défense.

Cet assassinat fut commis en catimini par 4 faux médecins français.

Quand il y a trois années j’ai traversé la porte cochère de l’immeuble de ce médecin, où j’arrivais recommandée pour qu’il lise mon Rapport juridique, de sa forte expérience  pour qu’il puisse me donner un avis médical et une critique de mon écrit.

A la retraite, lui seul pouvait me donner de son temps pour une si laborieuse mission.

Je me rappelle que la première chose que je lui ai dit fut ceci : Docteur je viens vers vous de la part de mon docteur traitant, il n’a pas le temps de m’écouter et moins encore de me corriger cet énorme rapport juridique, il pense que vous pouvez m’apporter l’aide urgente dont j’ai besoin.

Docteur :de quoi s’agit-il ?

Moi : J’ai été violée.

Ah bon ? me dit-il.

Moi : Oui, en octobre 2013 on m’a torturé et tué Maman !

Docteur : Ah, contre cela, je ne peux pas vous aider, vous le porterez toute votre vie avec vous, vous êtes comme un rescapé de guerre avec un traumatisme que vous porterez à vie, comme vous le dites si bien vous-même, « j’ai été violée, on m’a tué Maman », et vous devez savoir qu’un viol ne s’estompe pas avec une petite toilette ! »

Ses conseils me furent précieux, il se donna du mal à me lire mes 300 Pp, et m’a donné un conseil unique, il m’a dit ceci : c’est très bien écrit, tout y est bien exposé, vous donnez toutes les preuves « en l’espèce », nonobstant, vous devez être plus claire et percutante, face aux mensonges des médecins, à la page 26, au lieu de  raconter, et de critiquer les rapports mensongers des avocats, faites deux colonnes, l’une exposant la vérité de la santé de votre mère avant son infarctus, à côté, placez la colonne des mensonges des médecins, vous verrez que dans une seule feuille, le lecteur attrape la vérité par ce contraste saisissant !

Je lui obéis.

Sur l’écran, se jette la description visuelle d’une vérité incontestable de la torture et crime contre CLARA :

Le principes sacrés qui font le socle de l’humain et de la médecine ne permettent point qu’un lit d’hôpital se transforme en un cercueil ouvert, pour torturer une vieille personne, où avant l’heure, son corps souffrant se décompose à vif, et aux yeux de sa fille, avec le seul objectif qu’elle regarde comment lentement, le corps adoré de sa Maman souffrante, est jeté là, comme un déchet, sans aucune assistance, pour qu’il devienne lentement cadavre !

C’est une des scènes le plus tragiques, où c’est un mannequin de cire, ( qui vient d’Italie, seul pays qui l’a fait) qui montre la décomposition corporelle de la nécrose qui subit la Maman, et que le Chef de service et son équipe médicale imposa avec préméditation à la Maman pour se venger de la fille qui s’est vue victime du Moobing qu’ils appliquèrent avec grand minutie,  où elle était LA CIBLE et, à la merci de ces 4 assassins en compagnie des infirmières et des leurs aides-soignantes.

Le Script est composé de cinq parties, dont la dernière est une proposition de Travail d’utilité publique qui a l’intention tout d’abord de dénoncer ce type de mafias assassines au sein des hôpitaux français, et de proposer un changement total du système de santé pour la médecine de ville et pour les hôpitaux publics et semi-privés comme celui-ci, où ces mafieux tuèrent Maman.

Dans cet et hôpital semi-privé il n’y avait personne aux urgences le 15 octobre 2013.

Maman ne fut pas soignée, par la volonté meurtrière du Chef de Service, un monstre qui ne voulait que me nuire, en me tuant Maman, et nous séparer définitivement, il lui était insupportable que je défende Maman d’un « placement » et que je leur refuse de manière catégorique les aides d’État.

Parce que pour la France, refuser de se séparer d’une Maman invalide c’est prôner pour indépendance, pour le refus de l’assistanat et démonter en l’espèce, que même dans la misère, l’amour que l’on a pour notre Maman ne nécessite d’aucune aide extérieure, ni matérielle ni financière, et que la Maman ne leur servira pas, grâce à son invalidité, d’élément pour les aider à résorber le chômage.

Nous avons été victimes des mafieux de l’administration, jaloux de l’indépendance d’un binôme Mère-Fille, soudé, et éternel.

Il n’avait ni surcharge de travail aux urgences ni manque de budget.

Ce jour à l’aube, quand nous arrivâmes, le 15 octobre 2013, il n’y avait qu’un clochard ivre dans le couloir en train de dormir.

C’est un hôpital qui manqua d’humanité, de contrôleurs, et il est la preuve de l’existence des monstres où s’abritent des faux médecins sadiques déguises en guérisseurs.

Des programmes révolutionnaires doivent être mis en place, opérant pour un changement de fond en comble dans la pratique de la médecine de ville et des « protocoles hospitaliers » lesquels, dans l’état, sont une pure mascarade de protection aux malades.  Ils exigent un changement des lois qui incombent le système médico-pénal tel qu’il est pour l’heure inscrit dans le Code de la Sécurité sociale, inopérant et protecteur uniquement pour les médecins. Si ce conglomérat de faux médecins abuse de leur pouvoir, ce n’est que par le soutien indéfectible de la plus grand mafia du Désordre où les victimes sont menottées et bâillonnées, donc interdites de parole pour dénoncer les faux médecins assassins et traîtres, qui se sachant protégés par un seul organisme collégial aussi incompétent que mafieux, rien ne peut le retenir ; c’est cette mafia qui leur apporte d’une protection sur parole, la liberté de torturer et de tuer.

C’est de là uniquement qui est né leur assurance pour tuer et se permettent d’agir en catimini. C’est grâce à ce soutien indéfectible, qu’ils laissent leur sadisme et perversité se déchainer contre les plus faibles, les malades, qui restent incapables de leur opposer résistance, pris au piège par la maladie !

Des bases pour un changement radical des toutes ces anomalies juridiques sont proposées dans ce film au public et tout particulièrement, aux autorités politiques qui devraient savoir prendre leurs responsabilités, pour le bien commun de toute la société française.

J’espère qu’un jour non lointain, je ferai un appel public et vous inviterai de vous rendre aux salles de cinéma.

C’est l’un de mes souhaits, les plus fervents.

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Le 5 janvier 2019

PARÉNTESIS POR CLARA

1 octobre, 2020 (20:02) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

  

                    PORTRAIT DE L’ASSASSIN Z.

           CHEF DE SERVICE DE L’HÔPITAL D.

 

                        LA   CHAMBRE DU  5ème    ETAGE

 

[Extrait du livre-Script : Clara, la veuve du peintre Hernán GAZMURI]

 

« Rien n’est plus facile que de décrire un être abject, rien n’est plus difficile que de le comprendre »

                                                  Fodor DOSTOÏEVSKI

 

Il vient d’ailleurs, comme tous ceux qui assassinèrent Maman.

Son pouvoir est illimité.

Il a un regard d’acier et cynique, ses gestes sont grossiers et ses moqueries furent abjectes face à Maman qui agonisait sur le lit de la chambre du 5ème étage.

Ses moqueries sont entre-coupées par son éclat de rire à l’accent obscène :

 

 « Ha, ha, ha, elle n’est pas toute fraîche votre mère ! Ah ? Ha, ha, ha ! »

Il est d’origine étrangère. Il n’a aucune origine gauloise. Cela me console un peu, une partie de la France reste indemne. Il faut me comprendre, j’ai tout quitté pour venir en France. J’étais si amoureuse de Paris. Il faut me comprendre…

Il a énormément vieilli, mais son regard est devenu encore plus cynique ; j’ai l’ai constaté en 2017, quand dans le Hall d’entrée, j’ai dû faire face à cet être abject, lors de la convocation devant le Conseil du Désordre, je lui ai crié ASSASSIN ! et par ordre de mon avocat de l’époque, je ne suis pas restée.

Il regarde avec affront en inclinant un peu sa tête jadis noire comme du charbon, à présent entièrement complètement blanche et un rictus d’ironie se laisse entre filer par ses dents serrées comme en disant, je vais vous détruire, mais ici je ne peux rien dire, et rien faire. Mais, sa pensée abjecte croit vraiment que m’amputer une amende peut me détruire ?

Pense-t-il qu’une somme d’argent que je dois à présent lui payer en qualité d’amende, me fera décliner ma plainte pénale ?

Me croit-il aussi faible, stupide, et docile parce que sans aucun pouvoir apparent, je vais porter la main sur moi, accablée entre les griffes d’une justice malmenée par sa petite avocate qui viole son serment déontologique aussi bien que lui, son serment d’Hippocrate, et en se valant de la loi à son insu, en jetant de l’opprobre sur la profession d’avocat ?

Le croit-il véritablement ?

Il se souvient du crime qu’il a commis.

Il est face à la fille  d’une Maman sublime qui souffrante d’un infarctus mésentérique, il n’a pas voulu soigner, ni apaiser son agonie avec le « sommeil profond » seul recours qui aurait pu apaiser les douleurs de la nécrose que du ventre vers ses poumons, la firent expirer ce fatidique 18 d’octobre 2013, où Maman suite à huit jours d’une agonie insoutenable, décède dna des conditions que même pas une bête n’aurait pu endurer, comme elle a du endurer, et,  un vendredi saint à 12.45h se voit prise de huit spasmes respiratoires et part, non avec les yeux fixés pleins de joie comme chaque fois qu’elle me regardait, mais vers l’effroi du Néant. Maman meurt dans mes bras.

Cet assassin N°2 a dû faire face à mon regard et à mon cri qui l’a signalé comme l’assassin N° 2 car Maman a dû subir l’agonie de refus de soins prémédité en deux temps, d’abord par son « médecin Traître-Tant » ensuite à l’hôpital par cet être abject qui, sous couvert de toute son équipe médicale, donna le coup final à Maman.

Il a dû faire face à la fille qui fut La Cible qu’il a humiliée, rabaissée et molestée tandis qu’il faisait souffrir sa Maman, il profita de n’avoir eu d’autre témoin que « sa fidèle équipe médicale » qui collabora avec lui dans une étanchéité sans faille pendant les trois jours qui dura insoutenable agonie de cette Maman qu’il décida de torturer entre le 15 et le 18 octobre 2013.

Il a torturé cette Maman qui gisait sans défense mise là sur le lit à sa merci, tel qu’un déchet où devant moi seule témoin de cette horreur, moi seul qui recevais son dernier soupir, moi seule devant ces spasmes de mort, c’est moi quiresta auprès d’elle sans bouger. Le vécu de l’horreur m’impose payer des Amendes, et que je sois accusée par ses pairs d’« accusation abusive ». Selon sa confrérie : j’ai tout inventé.

Selon sa confrérie les faits que je lui ai reprochés sont une pure fiction.

Maman était si vieille qu’elle devait mourir, alors une vieille personne victime d’un infarctus ne mérite ni assistance ni soins parce qu’elle est vieille ?!

Il faut informer tout le monde de cette nouvelle loi.

Où peut-on trouver cet Article de loi ? Il est inscrit sur quel Code ?

Selon leurs petits avocats respectifs, c’est moi qui ai tout inventé car dans ma pensée « infantile » je ne voulais pas que Maman décède.

Est-ce cette affirmation digne d’un avocat ?

Je doute qu’un rapport de cette nature soit validé lors d’un examen de de la Faculté de droit. Toute affirmation banale, écrite et dite dépourvue des preuves en l’espèce sur une personne n’est que de la diffamation, de la calomnie, je pourrais facilement les dénoncer, si j’habitais dans un pays de justice, sans mafias.

Il y a deux peines applicables au délit de diffamation : amendes et prison sont inscrits dans la loi, mais notre chère loi n’est jamais appliquée. Pour le moment.

Porter de telles accusations sur ma personne, sans preuves, sans que je sois l’objet d’une expertise psychiatrique à laquelle je me porterai bien volontaire !!! Est une pure diffamation grossière contre ma personne. Ce n’est pas moi l’objet de la plainte, ce n’est pas moi qui suis l’objet de la torture, de l’agonie… et de la mort. C’est de la souffrance et de la mort de Maman dont on délibère, ce dont on aurait dû délibérer.

Je m’impose le silence. Pour le moment.

C’est de cet assassin qu’on parle, pas de moi. Je ne suis pas la suppliciée. Ce n’est pas moi, celle qui agonisa pendant 7 jours. N’inversons pas les rôles encore une fois, ils essayèrent de violer aussi l’accusation, tout à coup, la fille de la torturée est devenus l’objet du jugement pour délaisser l’infarctus de la suppliciée qu’ils laissèrent mourir sans assistance et ensuite privée de sédatif.

Et je n’emploie pas le pluriel, car il n’existe pas de sédatif pour apaiser les douleurs insoutenables d’un perforation intestinale suivie d’une hémorragie massive, seul le sommeil profond qui est appliqué aux grands brûles, est le seul capable de soulager les douleurs insoutenables.

Cette loi protocolaire appliquée en médecine, que tout le monde connaît, grâce aux pouvoirs de l’Internet, fut aussi étouffée.

De nos jours, l’accès à l’information a fait que peu d’ignares déambulent de par le monde, la mauvaise foi n’est pas effacée par la connaissance, mais la posséder est bien utile pour faire face aux bandits assermentés qui règnent et pullulent par les hôpitaux parisiens.

Avoir osé porter plainte m’a imposée une condamnation et un châtiment en Amendes d’indemnisation pour chacun des assassin. Je dois payer en remerciements pour la torture et assassinat à Maman.

Ils disent que c’est l’application stricte de la loi. Mais…Quelle loi ? Quelle loi fut appliquée ? Quelle enquête fut réalisée ? Quel Juge d’Instruction ordonna une enquête approfondie ? Quel médecin, quel avocat défendirent Maman ? Aucun.

Peut-on appeler « jugement » une délibération entre confrères mafieux à huis-clos ?

Encore une fois, la France resta indemne. Son corpus de loi resta immaculé, puisqu’il ne fut jamais appliqué.

Il devra l’être un jour, car pour l’assassinat de Maman il n’y a pas de prescription. Il n’y a jamais eu de véritable dépôt de plainte pénale devant un Tribunal.

Les petits avocats de l’Aide Juridictionnelle n’ont pas été à la hauteur.

Ils dilataient, ils dilataient la plainte ! Et, jusqu’à l’insoutenable les délais et les excuses pour rédiger un petit rapport de 12 pages !

Il faut admettre aussi qu’il faudrait être muni d’une capacité d’omniscience totale pour rédiger 12 pages de fiction, il est absurde qu’un avocat soit appelé à rédiger le récit d’un crime dont il ne connaît rien, et dont il n’a été informé que par « sa cliente ! »

Je suis devenue pendant 5 années un ventriloque de premier ordre.

Et, eux à ne me répondre que c’est parole contre parole !

Et ces avocats de l’Aide Juridictionnelle, Ô combien leur incompétence fut démesurée ! Du pur néant. J’ai dû les dessaisir de mon dossier avant même qu’ils écrivent le petit rapport.

Combien de failles, incompétences et comportements illicites.

Le dernier fut un infâme. Je me suis sauvée d’une troisième condamnation gratuite. Je me suis rétractée de déposer une plainte pénale. J’ai tout arrêté. Mauvais terrain, absence de véritable avocat, aucun moyen financier pour me payer les services d’un véritable professionnel. Ils étaient tous incapables. Je ne laisse pas l’assassinat de Maman entre les mains d’incompétents, je devrais le confier à un avocat de premier ordre. Mais il n’est pas dans mes moyens de me le procurer, il mériterait que ses honoraires soient payés en conséquence. Les experts à la notoriété reconnue dans le domaine pénal-médical, n’acceptent pas de travailler avec l’Aide Juridictionnelle. Ils ont entière raison. Je ne le ferais point.

C’est moi qui détenais la vérité, c’est moi qui avais fait le récit de l’horreur, c’est moi qui ressemblai les preuves en l’espèce, et toutes les pièces à conviction, c’est moi qui a rédigé, ressemblé les pièces, écrit et fait des photocopies, édité et fait relier mes 300 Pp, en plusieurs exemplaires.

Enfin, c’est moi seule qui a écrit et plaidé en solitaire mon Rapport de l’infarctus mésentérique de Maman et du refus de soins de cette bande de malfaiteurs de la santé publique !

Personne ne l’a lu autre que ces assassins et leur confrérie.

Mon rapport n’a pas été lu par aucun véritable expert de la Magistrature. Pas encore…

Ce travail, ce trésor de travail qui contient la souffrance indicible de Maman devra un jour être à la portée des experts.

Il devra être mis à la connaissance de tous de par le monde.

Il servira pour faire jurisprudence.

Il servira pour changer la loi des hôpitaux et devra faire jaillir en puissance absolue le droit des malades et dans le cas d’impuissance du patient, il reviendra à leurs familles le droit de faire valoir ses droits, leurs droits. Il servira comme digue dissuasive pour que les murs des hôpitaux soient transparents, les maltraitances stoppées, les crimes interdits, et les équipes médicales interdites de provoquer des nuisances avant même que leur pensée veuille aller à la dérive vers le mal.

Cinq années après, dans le hall de cet immeuble, il est face à la fille qu’il n’a pas pu abattre comme l’a obtenu avec sa Maman.

Combien il doit regretter que la fille continue en vie, mutilée, certes, mais droite face à lui et qui lui crie :  Assassin !  À bientôt devant la cour d’Assises !

Il n’y a pas eu de Cours d’Assises.

J’avais visé trop haut et j’avais trop idéalisé la « justice française »

«Ha, ha, ha, votre mère n’est pas toute fraîche, Ah ?, ha, ha, ha! »

Je l’écoute dans une ambiance d’effroi et de mort, la porte de la chambre est ouverte, le couloir brouillant des rires des aides-soignantes. Elles sont dans le meilleur des mondes. Une abjection de plus au sein des hôpitaux, et tout ce brouhaha tandis que Maman agonisa sans sédatifs, jetée là depuis deux jours comme un déchet en train de se nécroser à vif sur un lit dur et froid de la chambre du cinquième étage de médecine, oui, Maman agonisait dans un service destiné aux convalescents des opérations banales de l’intestin ou des examens sous anesthésie !

Sa place devait être en REA, mise au « sommeil profond » apaisement qui lui fut refusé pour la faire souffrir l’indicible.

Maman agonisait par la faute de son médecin « Traître-Tant » et, une fois que je l’ai emmenée à cet hôpital, par la faute de ce Chef de Service suivi de « toute l’équipe médicale de l’étage » dont il s’enorgueillit tant ! Maman agonisa privée de sédatifs. Nous vécûmes ensemble le comble de l’abjection « à l’image humaine »

Le Chef de Service s’était entouré d’une équipe médicale qui lui obéi et le défend.

Chose curieuse, son équipe lui ressemble.

Sommes-nous sous l’Ancien Régime si critiqué par les historiens ?

Sommes-nous devant l’arrêt de 1687 ?

Est-il un Chef de Service d’un hôpital qui se soucie en premier lieu de la santé des malades qu’il accueille et de l’application stricte du Serment d’Hippocrate ou bien au contraire, est-il la réplique conforme de l’inspecteur de l’Hôpital de la Salpêtrière en 1678 ?

Pourrions-nous revenir sur les analyses dites « modernes » de Michel Foucault et les appliquer à notre cas particulier et citer sa thèse sur le « Surveiller et Punir ? »

Rien n’est plus sûr et les références historiques explosent face au portrait que nous ferons ici de cet spécimen d’origine étrangère à la France qui l’a accueilli et donné la formation de médecin et le droit à exercer la médecine, appartenances qu’il ne mérite point, tout comme il n’aurait jamais dû être accepté pour s’inscrire en faculté de médecine, ce cursus de médecine que la France lui a octroyé si facilement, pour monter en grade aux fins de prostituer la profession  de médecin par le moyen d’un abus de pouvoir ignominieux contre les malades, en faisant opprobre à cette noble mission.

La France ne se soucie point de la qualité morale des candidats aux professions libérales. Notre décadence vient de là uniquement.

L’égalité « pour tous », l’annulation des moyens de sélection qui doit comprendre les qualités intellectuelles et morales, ces qualités essentielles de nos jours rabaissées, sont chez ces spécimens totalement absentes. Dans le fait, ils s’approprient des postes clés pour exercer un abus de pouvoir maladif et meurtrier. Il est leur seul objectif.

Un désir incontrôlé de puissance par les moyens les plus abjects.

Nous sommes face à l’exemple le plus criant de « l’ascension sociale »

Seuls devraient être nommés pour diriger le sommet d’un Service hospitalier les médecins à la compétence indéniable, d’une perfection morale sans faille et d’un esprit humain et sensible prouvés, mais l’absence de sélection et la médiocrité des ceux qui sont appelés à exercer ce contrôle a fait que l’on ait légué les postes clés aux spécimens dépourvus d’humanité, arrivistes et médiocres.

Ils ont monté facilement le grade social grâce aux cursus universitaires et ensuite par le moyen de leur inscription aux loges et confréries collégiales qui seront toujours présentes pour leur apporter le soutien et la défense indéfectible si un jour ils devraient se voir interpellés par leurs fautes médicales et leurs crimes.

Non, nous ne sommes pas sous l’Ancien Régime que vous haïssez.

Nous sommes à Paris au XXI s.

Le spécimen que nous analyserons ici, exerce son abus de pouvoir au centre même d’un hôpital parisien semi-privé.

Dans cette époque si moderne et révolutionnaire !

Cette période post moderne que l’on peint comme la plus progressiste, et remplie des droits octroyés aux citoyens libres, égaux et jouissant de la sempiternelle Liberté, Égalité et Fraternité, avec laquelle les dirigeants laïques et leurs laquais, fidèles serviteurs de l’État font des gargarismes pour vanter cette devise qui fait de cette République laïque une panacée de bonne gouvernance et le l’exemple de liberté de nos institutions exemplaires.

Les sont-elles véritablement ? Ou bien, jugeons-nous trop précipitamment ?

Est-ce que ce spécimen déguisé en médecin est une exception ?

Il faut une réponse.

Il est un arriviste qui mériterait une analyse psychiatrique faite au sein même d’une étude de criminologie sérieuse. Ces deux domaines ne sont pas mes champs de compétence, hélas !

J’ai été élevée par mes parents d’une très maladroite manière : Je suis issue d’un monde de pureté : le monde de l’Art. Cela m’a apporté tort.

Les alertes que j’ai reçues de mon père pour me protéger du Mal, furent plus faibles que la vie quotidienne insérée dans l’idéal de perfection.

Il faudrait que le Juges débutent par une étude préliminaire des 4 médecins que j’accusais. Et que j’accuse

Sur quelle base pourrions-nous accepter que l’on débute un jugement uniquement par les faits criminels ponctuels ?

L’assassinat est commis par des hommes -monstres qui ont un passé.

Le passé de formation et ensuite le passé professionnel, tous les deux doivent être analysés à la loupe.

Ces assassins furent réfléchis, il n’y a pas de circonstances atténuantes, mais au contraire aggravantes.

Il ne s’agit pas d’un crime passionnel qui est raconté en détail sur la page rouge d’un journal, il n’est pas non plus le récit scandaleux d’un fait divers commis par la pègre. Bon, il faut préciser que je fais une erreur, car c’est de la pègre que l’on parle ici, pas de celle qui entoure les quartiers dits sensibles. Ils ne sont pas de Pégriots, mais de la Haute Pègre, celle qui est passée des petits bandits à médecins et qui est montée de strate social.

 Ces 4 faux médecins et assassins sont tous les quatre d’une basse condition sociale et ils sont montés en grade déguisés, mais nous ne sommes pas dupes, les origines et les appartenances aux bas-fonds sont ineffaçables, tôt ou tard, le vernis ne peut plus cacher leurs visages et les blouses blanches au moment du crime ne serviront même pas de torchons imperméables pour essuyer le sang.

 La Haute pègre et son Bataillon disciplinaire est le noyau de ce livre.

Ces 4 faux médecins agirent avec préméditation et programmèrent de s’en prendre à La Cible, moi-même, en prenant le corps souffrant de Maman comme excuse pour m’anéantir.

L’unique élément hasardeux fut l’infarctus.

L’unique élément hors cause de la préméditation fut la crise soudaine de Maman.

Pour le reste, cet infarctus de Maman fut une aubaine pour ces 4 assassins que le hasard leur offrait juste pour me détruire.

Nous savons que les causes d’un crime ne sont pas de preuves du crime, ces causes n’ont aucun intérêt pour le jugement.

Ce qui importe c’est le rapport de défense de assassins, qui ne contient dans l’espèce qu’une accusation diffamatoire qu’ils rédigèrent contre moi-même, il fut écrit par leurs avocats respectifs, et ensuite, pris en compte pour contredire avec des mensonges : le rapport de la plaignante.

Or, ces deux versions antagonistes se confrontèrent, mais devant qui ?

Devant une chambre collégiale. Le Bataillon Disciplinaire qui m’a condamnée.

Je devrais porter ma condamnation à la vue de tous comme une médaille.

Moi, citoyenne française (par mérite), je devrais porter la preuve d’une injustice qui réclame réparation. Je devrais porter ma condamnation dans un collier comme pendentif.

Je suis venue en France il y a presque quarante années pour que la Haute Pègre assassine Maman au moment où, victime d’un infarctus mésentérique, elle avait plus besoin que jamais d’être assistée dans sa fin de vie.

Alors, réfléchissez, qui peut dire, même doué d’un peu de sens commun, le moins commun de sens, qu’une loge collégiale, devant une accusation de meurtre va acquiescer et dire : Oui, certes, la fille de la victime, au regard des preuves en l’espèce qu’elle a insérées dans son Rapport juridique, dit vrai, nos confrères son coupables !

La chambre collégiale soudée jusqu’à la moelle dira à l’unisson : « Accusation abusive » !

Je les ai accusés d’assassinat sur personne vulnérable et sans défense, avec intention de la torturer et de lui donner la mort avec des circonstances aggravantes.

Mais, qui va prendre connaissance ces deux versions ?

Qui va lire attentivement mes chefs d’accusations, tous appuyés par des pièces d’ordre strictement médicale, et des certificats et des résultats des examens qui disent long sur l’histoire clinique de la santé de Maman ?

Qui va lire et confronter les deux versions pour qu’à la fin, l’on puisse constater facilement que Maman était bien avant l’infarctus et que sa crise soudaine n’était en rien le produit ni de son grand âge ni de son invalidité ?

Qui va voir par les pièces en l’espèce qui servent de preuve de mon accusation, que Maman s’est vu d’abord refuser les soins par son médecin Traître-Tant qui lui refusa l’hospitalisation et la laissa souffrir à la maison, sans assistance, pour souffrir trois jours jusqu’à la perforation ?

Qui va mettre en doute des rapports hospitaliers faussés ?

Il leur a été si facile de rédiger n’importe quoi.

Il a été si facile de n’écrire sur moi que des mensonges, violer mon intégrité personnelle, morale, psychique en rédigeant des diffamations qui portent atteinte à ma personne tout entière, à ma vie commune avec Maman pendant toute une vie partagée en binôme.

Qui va constater et admettre que les mémoires de leurs avocats sont de rédactions totalement mensongères et qui ont été rédigées dans l’intention professionnelle admise par la loi, de défendre leurs clients ?

Jusqu’aujourd’hui…Personne.

Puisque mes chefs d’accusation n’ont été lus que pour être détruits et ridiculisés par un seul Bataillon disciplinaire, qui sans aucune autorité juridique au-dessus d’eux, sans public, sans aucun professionnel de Droit présent dans la défense de Maman, ne soit en mesure de juger.

 Car ils ont interdit à celui qu’à l’époque était encore l’avocat qui devait défendre Maman, ils se sont concertés pour lui interdire sa demande de renvoi, pour qu’il ne puisse assister à la Convocation (il était malade et son arrêt de maladie refusé !) et, le comble de la fraude judiciaire, le Bataillon a délibéré et donné son verdict contre moi à huis-clos !

Personne ne le sait.

De mon rôle de plaignante pour la torture et assassinat prémédité sur le corps souffrant de Maman, ils me changèrent au rôle d’Accusée et me condamnèrent à leur payer des Amendes pour un jugement perdu. Soit.

Je paie mes Amendes à l’État français pour chacun des assassins.

C’est LA LOI.

Est-ce vraiment la loi qui s’est appliquée dans ce petit procès avec un faux jury de pacotille ?

Un avocat m’a dit un jour : « Ils peuvent dire tout ce qu’ils veulent, personne ne leur empêche de dire et d’écrire n’importe quoi, l’important est de démonter leurs mensonges »

Ils avaient fait ma connaissance seulement 5 mois auparavant que Maman n’ait son infarctus mésentérique, car Maman, peu avant son infarctus s’est vue atteinte d’un virus, et sous les conseils de son « médecin-Traître-Tant » qui avait dans cet hôpital ses amis-confrères, j’y avais hospitalisé Maman. Son séjour fut de cinq jours, le temps pour que le virus se passe tout seul.

J’ai l’ai laissée là uniquement parce que Maman avait besoin d’une perfusion intraveineuse.

Pendant son séjour, il y a eu des maltraitances programmées que j’ai pu stopper. Ils me haïrent !

Une preuve ?

Maman ne pouvait manger que de la nourriture appelée moulue lisse.

Ils lui apportèrent une escalope de veaux avec un accompagnement destiné à un patient en parfait été de santé.

J’ai demandé de changer le plateau. Ils me le refusèrent et les « aides-soignantes » me crièrent : écrasez-le avec une fourchette !

J’ai répondu : Maman ne peut pas manger de la viande et depuis quand une fourchette sert de moulinette ?

Si je n’étais pas restée à coté de Maman, si une tierce personne lui aurait donné à manger, Maman se serait étouffée et morte ipso facto, car elle avait de problèmes de déglutition sévères et je devais lui donner toute sa nourriture à la petite cuillère et tout moulu lisse.

C’est pourquoi je réclamais de rester jour et nuit auprès d’elle tel que je le faisais chez nous. Maman exigeait une attention de tous les instants. Si un hôpital ne permet pas à la fille d’une malade qui est sa mère de rester auprès de sa mère invalide, il est indubitablement coupable d’homicide, car aucune structure hospitalière ne peut assurer la présence d’un tiers pour y rester et l’assister à tous moments jour et nuit sans interruption.

Moi oui, chez nous et pendant 13 années je ne quittais Maman ni de jour ni de nuit, j’étais à ses côtés en permanence, mon lit était collé à son lit médicalisé. Son invalidité fut la mienne, je l’ai assumée et combattue avec elle pour que sa vieillesse et son handicap soient le plus supportables et le plus légers possibles.

Pour ce fait je me suis formée en soins infirmiers. Je les ai accomplis avec excellence. Maman ne pouvait être mieux soignée et entretenue que par moi-même. Son bon état se santé pour son grand âge furent la preuve de mes compétences.

La Haute Pègre a tout anéanti par une jalousie et haines débordantes.

Je dus aller chez nous lui préparer à manger et apporté sa nourriture. Maman m’attendait affamée.

J’ai pris des photos du plateau avec mon portable.

J’ai en ma possession toutes les photos qui font foi des mauvaises intentions répétées contre Maman pendant tout son séjour, dans ce même Service, cinq mois avant son infarctus.

Un Service qui ment et qui agit contre la santé d’une malade, avec une préméditation qui portait atteinte à sa vie, ne peut être crédible dans ses rapports édités par le même service 5 mois après.

Encore mes preuves ne furent jamais exploitées.

Maman séjourna 5 jours dans ce même service ou cinq mois après elle fut torturée et mise à mort.

Le service du 5ème étage de médecine avait fait ma connaissance lors de ce bref séjour de Maman.

Pourquoi je leur ai parue « atypique » ?

Parce que dès notre arrivée je demandais comme je le faisais d’habitude, « la permission » de rester auprès d’elle, de dormir à ses côtés, et de lui faire sa toilette.

Du jamais vu !

À l’hôpital de Colmar, en 2010, ils placèrent pour moi, un lit pliant à côté du lit de Maman.

J’eus l’autorisation de lui faire calmement ses toilettes, de lui donner à manger à la petite cuillère, de dormir auprès d’elle.

Les infirmières me disaient : si vous avez besoin d’aide, n’hésitez pas à sonner, nous sommes là.

Notre séjour se passa toujours dans le calme.

Je ne cesse jamais de leur remercier.

Ici à Paris, le « protocole » hospitalier interdit les visites étrangères au moment de soins, toilettes et heures de sommeil. En dépit du malade et des exigences particulières de son état de santé.

Mais lisez moi bien Interdit aux visiteurs.

Or, j’étais l’infirmière de Maman, non seulement sa fille.

Je n’étais pas une « visite »

Alors ce Chef de Service s’opposa.

Il venait de faire ma connaissance.

Le roi de la Haute Pègre me regarde, me scrute, me coupe la parole, m’incrimine et s’écrie !

« Ici, on vous tolère ! On vous donne la permission de rester encore plus d’heures que nous le permettons aux visiteurs !

Par exemple aujourd’hui vous êtes restée trois heures de plus !

Ici nous avons une équipe fantastique, toutes des « professionnelles ! »

Après ses cris et de supporter son regard noir teinté de haine, une infirmière espagnole de passage dans le Service m’a dit :

« Il vous utilise pour asseoir son pouvoir, ils font tout pour vous énerver ! »

Je vous comprends ! »

C’est pendant ce séjour que l’équipe médicale de ce Chef de Service Z. avait pris connaissance de notre véritable identité, l’identité de Maman et de moi-même était celle d’un binôme. Ils prirent connaissance de ce binôme hors commun qui formions Maman et moi-même. Maman avait son unique infirmière qui la soutenait depuis 13 années sans aucune aide extérieure et qui la maintenait en parfait état de santé.

Maman, qui était toujours souriante et heureuse d’être soignée jour et nuit par sa fille, sa seule et unique infirmière.

Il leur fut impossible de nous séparer, ils voulaient l’interner dans un hôpital !

Ils essayèrent aussi de me forcer à accepter du personnel soignant chez nous.

Rien de cela nous ne l’acceptâmes.

Il leur fit impossible de me l’arracher, de nous séparer et surtout : de résorber le chômage grâce à Maman.

Aucune infirmière, aucune aide-soignante, aucune aide-ménagère, ni dame de compagnie ne leur fut possible de nous imposer.

Je jouais à la perfection ces rôles depuis des nombreuses années et cela…Leur était insupportable.

Dans l’assassinat de Maman, opérèrent et furent surface, les vices les plus tenaces : la vanité, l’abus de pouvoir des arrivistes et leur amour propre démesuré. Ils sont les signes le plus marqués des ceux qui ne sont rien et que garderont toujours leurs complexes bien fondés d’une ineffaçable infériorité sociale.

Mais qui peut penser que cette infime condition de naissance pourrait s’effacer à l’aide d’une profession libérale obtenue en grattant les moyennes ?

Ils décidèrent de se venger.

Notre arrivée au Service provoquée par cet infarctus mésentérique les a servi pour se venger.

Il fut le seul et unique motif qui a généré le refus de soins.

Une preuve ?

Maman venait de subir la vidange par sonde gastrique des litres de liquide noirâtre et des cailloux, c’était du sang digéré à la suite de la perforation suivie d’une hémorragie interne massive.

C’est à ce moment-là qui commença son agonie et sa nécrose.

Une fois la vidange terminée Maman commença à se déshydrater et à se nécroser à vif.

Il fallait la jeter quelque part.

Ils décidèrent alors de l’évacuer du box pour la transférer au 5ème étage de médecine, où sont en convalescence des malades qui seront vite partis du service, bien guéris et en bonne santé !

Le lieu qu’ils choisirent pour faire agoniser Maman privée de « sommeil profond »

La « doctoresse » des urgences qui lui pratiqua le remplissage de 2 poches de sang, et ensuite le vidange des litres de liquide gastrique, à l’écoute de mes demandes me dit :

« Vous n’allez pas m’apprendre mon métier ! »

La réponse classique des inférieurs, qui seront toujours étonnés d’eux-mêmes, d’être arrivés à « être quelqu’un »

Mais, ils ne sont rien, un véritable professionnel ne dit jamais cela.

Un vrai médecin ne répond pas cette insanité à la fille d’une Maman mourante.

Ils convertirent Maman en squelette qui se nécrosait à vif jusqu’à devenir cadavre sur un lit.

D’abord, par l’erreur médicale de la doctoresse des urgences, Maman fut transformé en une machine à laver. Cette brute rempli Maman de deux poches de sang. Ensuite la réaction ne la laissa pas contente, Maman se réveille et commence à s’étouffer, alors la brute lui place maladroitement une sonde gastrique et commence la vidange les litres de liquide.

Maman se réduit peu à peu et je vois son visage se défaire ses joues se creuser.

Mon épouvante se mêle au désespoir.

Nous y sommes prises au piège dans l’hôpital de la mort.

Combien d’années de lutte pour lui éviter tout type de souffrances, combien d’années de réussite pour que Maman soit tous les jours contente de vivre.

Combien d’années d’effort pour que rien ne vienne perturber le calme de notre foyer.

Et, par ce malheureux infarctus s’enchaînent les événements le plus infâmes qui soudainement viennent à son encontre, du médecin Traître-Tant qui vire vers le mal, jusqu’à cet hôpital, nommé « le pire de Paris » qui lui refuse l’apaisement de son agonie.

Maman, convertie en une créature souffrante.

L’indicible : elle, créature sublime fut traitée comme un objet de torture manipulée pour devenir un déchet souffrant.

J’étais à ses cotées ahurie de ce traitement.

Je faisais la comparaison avec le Service des Urgences de l’Hôpital de Colmar ! Maman avait eu une urgence en 2010.

Un chapitre spécial je leur dédie.

Ils furent d’une compétence sans pareil, d’un respect et d’une humanité remarquables aussi bien pour s’occuper de Maman, que pour m’aider pendant mon séjour avec elle, j’eus même la permission de la visiter en REA où le chirurgien l’avait laissée une nuit et une journée en « sommeil profond » pour lui éviter le réveil douloureux de l’opération. Elle avait eu une hernie intestinale provoquée par un traitement incorrect et abrasif pour son âge. Ils l’ont sauvée. Aucune restriction pour l’opérer dû à son grand âge.

Existe-t-il une restriction pour soigner dû à l’âge du patient ?

À l’hôpital de Colmar ils ont opéré et sauvé une femme centenaire !

Il faudrait me montrer les textes. Rien de cela n’existe, bien au contraire.

Je connais fort bien le « protocole chirurgical » il est mondial.

Les assassins déclarèrent que s’ils n’avaient pas pris en charge Maman c’était parce cela aurait été « de l’acharnement thérapeutique » !

Personne n’a voulu voir que dans cette déclaration ils tombent dans leur piège !

Ils avouent qu’ils n’ont pas pris en charge Maman.

Ils avouent qu’ils lui refusèrent le sommeil profond.

Ils avouent qu’il y a eu précisément refus de soins.

Le comble. Dire qu’apaiser les douleurs insoutenables d’une perforation avec hémorragie massive est de l’acharnement thérapeutique !

 Il fallait la laisser se nécroser à vif comme une bête dans la jungle où il n’y a pas de vétérinaires !

Je pense toujours aux vétérinaires qui soignent avec douceur et dévouement à leurs animaux, ils sont remarquables et émouvants.

Je suis en mesure de vous exposer le protocole mondial de chirurgie.

Je le donnerai à la fin de ce chapitre.

Quand Maman fut prise en charge par le chirurgien des urgences de l’hôpital de Colmar, Maman avait 95 ans. Quand le chirurgien est sorti du bloc, c’était deux heures du matin. Je l’attendais à la porte. Il m’a dit : Votre Maman m’a lessivé ! Il n’y a pas eu besoin de couper, j’ai seulement raccommodé ses intestins, elle avait une grande hernie, je l’ai laissé en sommeil profond pour la nuit et demain, pour qu’elle ne souffre pas les douleurs du réveil. Vous pourrez aller la voir demain. J’ai fait tout mon possible, maintenant votre Maman est entre les mains de Dieu »

Oui, elle l’était.

Trois années après nous sommes de retour à Paris. Nous arrivâmes en janvier 2013.

Nous arrivâmes pour retrouver la mort. De Bagdad à Bassora.

L’infirmière de garde au 5ème étage de médecine, ce 15 octobre, nous accueille comme une bête furieuse.

Maman commença son agonie. Son état était catastrophique.

Au lieu de bénéficier d’un peu de paix, au moment où tout est perdu, je fus obligéen de sortir de force ; pour obtenir la permission de l’accompagner dans son agonie, j’ai dû m’appliquer à une série de demandes humiliantes.

L’infirmière cheffe de Service jette sur moi des regards assassins.

Cette femme me jette à la figure des regards haineux et de cris.

Il va de soi que comme d’habitude je demandais la permission de rester la nuit auprès de Maman. Maman agonisait.

Un fauteuil ou une chaise me suffiront, je leur dis en leur suppliant.

Mais la réponse de l’infirmière chef du 5ème étage est flagrante.

Un Juge s’en servirait pour élaborer sa Requête.

Les dires de l’infirmière cheffe la font tomber dans son propre piège.

Il est symptomatique. Ses dires sont accablants.

Elle me dit :

« Vous n’avez pas le droit de rester dans la chambre de votre mère ! (Agonisant, manqua de dire).

Partez !

On vous connaît ici ! 

[À quel point un Service tout entier peut se rappeler d’un bref séjour d’une vieille personne atteinte d’un virus qui était accompagnée de son unique fille qui de surplus était son unique infirmière !

Il paraît que nous étions un cas extra-ordinaire dans cette France laïque du XXI S.]

Ne venez pas me provoquer des problèmes, ici séjournent des malades, nous prenons soins d’eux et vous venez ici me provoquer de problèmes !

Partez ! »

Sa mauvaise foi est planifiée. Sa méchanceté est extrême, elle crie, se donne les réponses elle-même, monte de volume sa voix criarde pour faire croire que c’est moi qui provoque la discussion à l’étage.

Un subterfuge qui marche devant quiconque pourrait entendre le récit raconté en rétroactif sans y avoir été présent.

Face au Mal suprême je me suis toujours demandé : d’où sortent-ils, ces individus méchants, avec autant de ressources, de moyens et de subterfuges pour attaquer les personnes de bien qui ne font rien de mal ?

Quel dysfonctionnement mental opère dans leurs cerveaux ?

Quel dysfonctionnement éclate et dans quel lobule du cerveau précisément, pour choisir le mal et les problèmes gratuits au lieu d’être nobles, bons, apaisés, compréhensifs, accueillants, et de bonne foi ?

Dans ce domaine ce n’est pas le Droit qui doit opérer, mais la psychiatrie.

Bienvenue à notre secours.

Pour expliquer, jamais pour excuser.

Au début de son agonie, Maman fut mise dans une chambre commune avec une femme grosse, immense, qui regardait l’écran de la télé en avalant des grosses cuillères de nourriture, elle regardait un programme de variétés brouillant en finissant un plateau copieux de nourriture.

Maman commençait à subir son agonie.

Le lieu parfait pour jeter une vieille personne agonisante, transie de douleurs et séparée de sa fille !

Je le redis, le seul lieu qu’ils auraient dû réserver à Maman aurait dû être les soins intensifs pour lui administrer le « sommeil profond »

J’ai dû partir, j’étais dans un état que je ne vais pas décrire, ne n’ai jamais employé le pathos pour faire part de ma souffrance, dans ce récit je ne ferais qu’affaiblir le récit de sa souffrance et l’inculpation des assassins serait anéantie.

 Ce n’est pas de moi qu’on doit parler mais uniquement de la torture sauvage que ces 4 bourreaux de la Haute Pègre infligèrent sadiquement à Maman.

Victime par ricochet ?

Je n’en veux pas, je ne veux pas affaiblir la souffrance indicible et insoutenable de Maman.

Je dus la laisser seule en pleine souffrance dans cet ignominie, agonisant privée de sédatif, et entourée de l’opprobre d’un service rempli d’assassins, au sein d’un Service inapproprié pour une vieille femme agonisante.

Cette créature sans défense fut torturée au sein d’un hôpital français.

Est-ce ma faute d’être venue avec Maman m’installer à Paris par un jour d’hiver de 1980 ?

Est-ce ma faute d’être venue pour faire renaître l’École de Paris ?

La réponse la plus tragique me la donne cet assassinat de Maman.

Maman commençait déjà à agoniser.

Nous sortions tout juste de rez-de chaussé du box des urgences.

Le chirurgien s’était refusé d’intervenir. Il ne m’a pas reçue dans un bureau, il n’a pas parlé avec moi au cours d’une longue conversation, comme l’affirme le mémoire de son avocat ! Non !

Il me parla avec une rapidité vertigineuse, en évitant de me regarder en face, esquive mon regard et se presse pour finir le plus vite possible dans le couloir des urgences !

A la lecture de ce 4 mémoires, j’ai pris connaissance d’une question capitale à savoir :

Il faut les lire à l’envers.

C’est à dire, chaque paragraphe d’affirmation ou de défense n’est que le revers de la vérité.

Quand l’avocat dit que son client m’a reçue dans son bureau et qui a longuement parlé avec moi pour tout m’expliquer, il faut l’interpréter pour comprendre que ce qui s’est passé est bien tout le contraire.

Quand la petite avocate du docteur TRAÎTRE-TANT affirme que je suis une femme infantile qui avait longuement parlé avec ledit docteur TRAÎTRE-TANT des questions eschatologiques et qu’il avait essayé de me faire « comprendre » que Maman un jour devait mourir, il faut lire le contraire !

C’est moi qui décidai de quitter l’enseignement, précisément pour donner à Maman une vie d’invalidité dans les meilleurs conditions possibles pour qu’elle puisse vivre sa maladie dégénérative à la maison, gardée par moi, et qu’elle puisse mourir paisiblement, le plus tard possible évidemment !

C’est le désir de tout enfant vis-à-vis de la vie de sa mère. Cette intention démontre que j’avais encrée chez moi cette manière de penser dans ma formation existentielle et personne d’autre que mon père et ma mère ne m’a jamais donné des leçons de religion ou d’eschatologie !

Mes deux parents m’ont enseigné depuis mes quinze ans ce qu’est la mort.

Mes deux parents depuis mes 15 ans ! m’élevèrent pour être préparée dans la vie à vivre seule, indépendante et sachant que quand on est née de parents âgées, il faut savoir qu’un jour ils ne seront plus là. Je l’ai su plus tôt encore que pour les enfants nés de parents très jeunes.  Ils ont porté des affirmations mensongères à mon encontre parce que j’ai osé les inculper d’assassinat, la calomnie fut celle d’affirmer des jugements qui me peignaient comme une femme faible et infantile, oui, qu’à ses 59 ans pensait comme une enfant de trois ans, une petite enfant qui ignorant ce qu’est la mort, se […] parce qu’à mes 59 ans je ne voulais pas que Maman décède… !

Je n’ai plus rien à dire Monsieur le Juge. On dirait aux États Unis !

Mais nous sommes en France.

Ici, l’on permet que les mémoires des avocats puissent s’aventurer sans preuves et dire n’importe quoi sans vérification de rien de ce qui est écrit.

Leurs rapports ne sont pas de rapports juridiques, ce ne sont que  de dires sans fondement ni preuves, ce ne sont que des commérages de couloirs des hôpitaux.

Ces rédactions ne sont pas scientifiques.

Dans les mémoires des études littéraires la rigueur scientifique est exigée. Combien de rapports de mémoires et de travaux littéraires j’ai dû faire dans ma vie d’étudiante et professionnelle.

J’imagine mal qu’en France, soit admis comme acceptable la rédaction superficielle des mémoires juridiques et validées par un jury.

Les quatre mémoires en défense des assassins de Maman sont toutes les quatre des rédactions superficielles et hautement diffamatoires, d’une part contre l’état de santé de Maman soignée par moi-même, et d’autre part concernant mon intégrité de femme. Ces 4 avocats rédigèrent ces mémoires contre ma personne et contre Maman pour cacher leur crime.

Je n’ai jamais été la femme infantile qui est peinte par cette avocate de la Haute Pègre.

Elle a fait mon portrait dans un contexte hors du cadre du Droit pour l’inscrire dans un contexte littéraire de mélodrame du Moyen Orient de bas-fonds. Je parle de la petite avocate du docteur Traître -Tant !

Le refus de soins du dit chirurgien fut absolu, ferme et catégorique. Il me refusa aussi l’offre que je lui fis de lui signer une décharge.

Il valait mieux que Maman s’endorme sans souffrances au bloc ou en REA que la laisser se nécroser à vif sans assistance au 5ème étage de médecine.

Quand Maman eut une crise gravissime à Colmar, aux urgences, les médecins crurent qu’elle avait une perforation, elle pressentait tous les signes. Elle avait de surcroît une septicémie d’un taux si élevée qu’avait inondée tout son organisme. Ces chances de survie étaient largement compromises. Ils ne me cachèrent pas la vérité. J’insistais pour qu’ils la sauvent. Ils étaient tous d’accord à tout faire pour lui sauver la vie. Maman avait une résistance hors commun pour son âge, elle n’était pas cardiaque, pas diabétique et aucun problème de cholestérol.

Je connaissais fort bien la résistance et bonne santé de Maman. Son invalidité motrice n’avait aucun rôle à jouer.

Comme il n’était pas non plus le motif de son infarctus mésentérique !

L’Interne s’approcha de moi avec le chirurgien, ses regards étaient difficilement supportables.

Ils me dirent :

Il faut agir très vite, nous pensons que votre Maman a une perforation, il nous faut une décharge. Signez là s’il vous plaît.

Je leur demandais :

Elle est trop grande la perforation ?

Ils me répondirent :

Il ne s’agit pas de la taille, mais des conséquences, vous devez savoir que les douleurs d’une perforation entraînent une agonie tellement douloureuse que les douleurs sont insoutenable, à tel point,  qu’aucun sédatif courant n’est en mesure de les apaiser, seul le sommeil profond est à même de l’apaiser.

J’ai signé tout de suite la décharge et vu aller Maman au Bloc dans un brancard poussé par un infirmier.

Ce n’était pas une perforation. C’était une hernie. Ils la laissèrent une nuit et une journée entière en REA en sommeil profond pour lui éviter les douleurs du réveil.

Ils me la sauvèrent. Je suis entrée la voir en REA, je l’ai accompagnée les 10 jours de convalescence dans sa chambre, je lui ai fait sa toilette et ses soins tous les jours.

Combien je regrettai l’hôpital de Colmar !

Trois années après, dans cet hôpital semi-privé de Paris, la Haute Pègre tue Maman.

C’est ce qu’ils décidèrent.

J’étais seule avec Maman agonisant.

Aucun témoin, aucune amie, aucune famille. Personne.

Ma parole contre la leur.

Ô si les morts parlaient !

Quel récit de l’horreur pourrait faire Maman de ses tortionnaires !

Quel récit de sa torture et de la souffrance indicible qu’il lui imposa de force tandis qu’elle ne pouvait pas se défendre ni crier à l’aide !

Les assassins et leurs avocats respectifs utilisèrent avec une préméditation maléfique l’épisode su séjour pour le virus de 5 jours de quelques mois auparavant pour le greffer au séjour de l’infarctus mésentérique et déclarèrent que je m’étais opposée à que Maman bénéficie de soins palliatifs qu’ils m’avaient offerts !

C’est fut le principal mensonge qui fut écrit et dit contre moi.

Ils mentirent.

Leur parole contre la mienne.

Comment peut-on établir la vérité d’une accusation mensongère d’un médecin ?

Ils sont crédibles par le seul fait d’être « médecins ? »

Alors, en supposant qu’un fille idiote s’oppose par crétinisme à que sa mère ne soit pas soignée ni emmenée en REA… Supposons que ce cas de figure existe pour un instant, alors, le devoir médical, ne s’impose pas pour sauver la vie d’une malade ?

Obéissent-ils à une fille crétine, comme ils ne cessèrent de me peindre ?

S’il vous plaît… Je vous ai mis devant un cas de figure grotesque aux fins de démasquer ce mémoire mensonger.

Ils ne sont même pas à la hauteur d’être lus par un étudiant de Terminale, ces écrits stupides ne servent même pas à un étudiant de première année de médecine ou de Droit.

Aucun véritable Juge n’a contrôlé ces Requêtes.

Aucun Juge n’a été alerté sur le contenu hautement mensonger et diffamatoire de ces 4 requêtes de leurs avocats respectifs.

Aucune autorité de la Magistrature ne m’a convoquée ni interrogée !

Tout se fit par échanges des rapports mensongers, une valse d’écrits calomnieux.

Non, c’est normal, je n’ai pas eu droit en 2013 à présenter ma plainte devant le Juge d’Instruction ni me porter Partie Civile. Le BAJ me l’a interdit, parce que Maman était morte au sein d’une institution « administrative ». Alors il m’a forcée à déposer ma plainte devant le Bataillon disciplinaire. Encore une faute du Greffier. Personne ne peut gagner devant le Bataillon. C’est une loge, pas un tribunal ! Après, tardivement j’ai su qu’on a parfaitement le droit de se porter Partie Civile et déposer une Plainte Pénale devant le BAJ.

Ces 4 médecins obligèrent à ces avocats à se servir de cet ancien séjour de Maman dans le service pour l’utiliser aux fins d’excuser leur assassinat, le refus de soins, la torture préméditée avec des circonstances aggravantes qu’ils infligèrent à Maman.

Leurs manœuvres hors la loi, se virent anéanties par l’écriture d’un Rapport où j’exposais notre défense, où je défendais notre intégrité, un écrit implacable de vérité. Il était l’exposé d’un cri de liberté qui faisait la lumière de notre vie intime au sein de notre foyer.

Il leur fut impossible de nous séparer. Ils me trouvèrent en pied de guerre.

Ils constatèrent mon refus à l’APA, aux personnel étranger, aux intrusions des tiers.

Leur haine fut immédiate.

Leur haine et détestation est née de constater qu’une femme pouvait être meilleure professionnelle que quiconque pour agir en faveur de la santé et du bienêtre de sa Maman sans cursus médical précis.

Ils ont tué Maman. Et le Bataillon de la Haute Pègre m’a condamnée aussi bien dans l’abstrait que dans l’espèce car je verse des amendes à mon cher État français, aux assassins de Maman. Cela je le savais d’avance.

Comment serait-il possible d’imaginer que l’on va gagner une accusation pour assassinat sur personne vulnérable, munie d’aide Juridictionnelle et soutenue par des avocats inexperts, ou de mauvaise foi, méconnaissant tout de la loi pénale médicale ?

Prétendre aboutir dans une plainte pénale devant un petit Bataillon disciplinaire est tout simplement ou bien de la naïveté ou bien une idiotie parfaite et, qui de surcroît a une confiance insensée dans la Justice, bien à côté de la réalité, de ce qu’est la justice et de son fonctionnement, ou le plus probable, dans mon cas particulier,  Ce que je faisais en portant plainte pénale, ce n’était qu’un acte suicidaire.

C’est de moi que je parle. Ce paragraphe fait mon portrait parfait.

La première plainte devant le Bataillon de la Haute Pègre, fut une plainte   que j’ai perdue en 2015.

L’Avocat « commis d’office » fut une catastrophe d’incompétence. Il ne savait même pas rédiger un mémoire et le plus grave encore, il n’a pas été capable de le rédiger en ayant comme socle mon Rapport de 300 Pp.

Je me demandais comment-a-t-il pu réussir son cursus, obtenir son diplôme et prêté serment !?

Une énigme absolue.

Combien d’avocats sont comme lui et en exercice !

C’est ainsi qu’ensuite en Appel j’encourus le même sort avec « des variations »   évidement, le deuxième jugement « en Appel » est un cas de figure exemplaire du dysfonctionnement judiciaire. Mais, attention, dans ces cas d’abus de pouvoir, de violation des droit de l’Homme, la législation est défaillante aussi, il n’existe aucun Tribunal ni personne judiciaire au-dessus de la petite confrérie qui soit à même de les juger et de les sanctionner.

Ils refusèrent le renvoi et l’arrêt de maladie de « mon avocat ».

Il faut dire la vérité.

Son accident du sport fut pour lui aussi une aubaine, dans son malheur d’être en arrêt de maladie dû à son grave accident en faisant su ski, il était libéré de travailler mon dossier et pouvait se consacrer aux dossiers payants sans aide juridictionnelle, son accident lui permettait de dilater encore plus le temps exigé pour faire son travail. Il n’avait absolument rien travaillé en défense de Maman. Il n’avait travaillé même pas une ligne de son Mémoire.

Mais il disait haut et fort que le cas qu’il avait accepté était « très complexe »

Méfions-nous toujours d’un professionnel qui se voit confier une mission et qui dit que son travail est très lourd et complexe.

Un professionnel brillant ne dira jamais un tel absurde.

Le Bataillon disciplinaire de La Haute Pègre, a eu à son avoir un deuxième élément hasardeux qui est venu se greffer à leur secours !  Et, il le fut aussi pour l’avocat paresseux. Bataillon et avocat de la défense étaient heureux !

Le jour de ma convocation fut une aubaine pour le deuxième avocat avec A.J. Qui était à l’hôpital en arrêt de maladie.

La confrérie lui refuse le renvoi, son arrêt de maladie, et me prive de ma défense face aux assassins de Maman.

Je me suis dit, mais pourquoi parle-t-on de MA défense !? Ce n’est pas moi la torturée ni la défunte !

L’avocat doit défendre la victime, la souffrance de Maman, sa torture indicible et sa mise à mort !

Pour quoi dit-on de manière si inappropriée que l’avocat me défend !?

 

C’est ainsi que le petit Bataillon disciplinaire de la Haute Pègre délibéra à huis-clos, sans avocat qui défende la vérité sur l’assassinat de Maman.

Voudriez-vous collecter encore plus des circonstances en ma défaveur ?!

Ils tuèrent Maman, gagnèrent leur petit simulacre de jugement, facilement ils tournèrent mon accusation de crime, en accusation abusive de ma part, sans aucun avocat qui défende mon dossier, et changèrent encore plus facilement mon rôle de plaignante en celui d’« ACCUSÉE » et me condamnèrent à des peines financières.

Ils voulaient m’anéantir, me soumettre dans le désespoir, que je porte la main sur moi…Mais, leur plan a échoué.

 Je continue bien vivante.

Je sais que ceci est hors sujet.

Il serait nécessaire de les analyser à la loupe, il faut analyser le parcours de chacun des tortionnaires-assassins de Maman.

De ce Chef de Service assassin, l’analyse devrait commencer depuis son arrivée jusqu’à la manière dont il a pu accéder à son cursus à l’École de Médecine, quelles furent ses notes, ses travaux, son comportement pendant son internat, comment est-il arrivé à ce poste de Chef de Service qui l’enorgueillie autant ?

Et, ce travail approfondi de recherche devrait-être fait non seulement sur ce spécimen assassin et Chef de Service, mais sur les 3 autres assassins.

 

Il s’agit de recherches lentes, minutieuses, studieuses, en appliquant toutes les ressources méthodologies dont le Droit dispose et en mettant en œuvre les talents des Juges et des Magistrats.

Ceci doit se faire dans un pays de droit.

Lors d’un véritable procès, des véritables avocats doivent avoir droit à fouiller en profondeur, mais rien de cela ne s’est fait.

Et, rien de cela n’est jamais fait lors de procès d’ordre médical.

Comment procèdent-ils ?

Encore une fois, sans aucune autorité au-dessus d’eux, ils délibèrent entre eux.

Si la plaignante dans un premier temps a droit à la recevabilité d’un rapport et aussi on lui accorde le droit d’avoir un avocat, il aura le droit à la parole, mais ici intervient une question de droit qui est de la plus haute importance qui mérite toute votre attention : le droit leur octroie la possibilité de mentir, de diffamer, de calomnier car encore une fois, le jargon médical vient à leur secours, ce dont ils se trompent et tombent dans leur piège est que dans le cas de la  non-assistance à personne en danger, une seule chose est en jeu : le refus de soins et la préméditation.

Mais personne ne les a fait savoir leurs mensonges et les diffamations grossières lors du procès. Aucun avocat n’en est capable.

Ou bien ils disent : je ne suis pas médecin, ou bien ils disent : « je n’étais pas là ! »

Les discours eschatologiques sont hors sujet.

L’âge de la malade n’est pas une excuse à la maltraitance.

L’état où arrive le patient n’est pas une objection pour la prise en charge.

Le protocole chirurgical hospitalier en pratique par le monde est le même :

On doit porter assistance d’urgence et opérer à toute personne en crise, indépendamment de son état et de l’âge, car les douleurs d’une perforation sont insoutenables et incapables de s’apaiser avec aucun sédatif, même le plus puissant, le seul capable d’éviter une agonie insoutenable est « le sommeil profond » tel que l’on l’applique pour les grands brûlés.

Mais, encore une objection de droit, pour que la partie plaignante ait une parole de droit forte, elle doit nécessairement s’accompagner de la version d’un médecin neutre, ceux qui ont étudié le cas de l’infarctus de Maman en privé, ils n’ont pas le droit d’en parler lors d’un jugement.

Peut-on juger sur une seule version faite sans qu’il y ait droit à la défense et que les deux paroles qui s’opposent ne soient entendues ?

Peut-on en Droit, accepter comme vrais des rapports rédigés « en défense » des « clients » sans qu’un vrai Juge ne vienne à étudier en profondeur chaque pièce, chaque phrase, chacune des déclarations qui doivent se mettre à l’épreuve de la contradiction ?

Peut-on nommer « jugement » une décision qui émane d’un Bataillon qui délibère à huis-clos, sans que la partie de la plaignante et qui accuse de crime aux 4 « médecins » ne soit présente et que le dit jugement se déroule dans l’hermétisme le plus étanche, sans avocat de la plaignante, sans public, et dans la confidentialité collégiale la plus imperméable que nous puissions imaginer ?

Ceci est une perversion du Droit et un outrage à la Loi.

Alors leurs avocats se concertent et doivent se dire, on va l’accabler !

Comment ?

Nous sommes médecins, nous sommes des avocats, elle n’est rien dans son accusation, elle n’est ni médecin ni avocate, et comme témoin de la crise de sa mère et comme témoin oculaire on va aussi la détruire, on dira qu’elle est une femme infantile, déséquilibrée, la preuve elle ne s’est jamais mariée ni enfanté.

Nous l’avons dans notre pouvoir, on va la détruire !

On a réussi à tuer sa mère, maintenant on va la condamner à un verdict accablant « ACCUSATION ABUSIVE »

Et on va l’accabler de dettes, on va lui réclamer des Amendes et des « frais irrépétibles » vous verrez qu’on va la réduire en miettes !

 C’est bien fait pour elle qui a osé nous accuser d’assassinat !

Ensuite à la date de l’enterrement de sa mère, on va la harceler, le 18 octobre 2017, allez sonner son interphone à minuit pendant une demi-heure de manière ininterrompue pour lui faire peur et pour lui faire savoir que quelque chose va se passer… Et ensuite allez violer la tombe de sa mère, avec ça elle ne pourra plus vivre.

Je vous dis une seule chose à vous assassins, avocats de assassins et leurs collaborateurs :

Vous, qui avez torturé et tué Maman

Vous, qui avez violé sa tombe le 18 octobre 2017

Vous serez punis avec la force d’un tonnerre.

Vous périrez soumis à subir des agonies insoutenables.

Vos professions de faux médecins ne vous serviront de rien.

 Les sédatifs que vous donneront vos confrères seront tous inefficaces.

 Le Bataillon disciplinaire… ? Il ne pourra plus venir à votre secours.

Et ces malheurs vous les aurez-vous tous.

 Vous, Chef de Service et Assassin

 Votre doctoresse arriviste et ignorante des Urgences.

 Votre chirurgien cynique, et…

Votre ami de toujours, le docteur Traître-tant.

 Vous quatre, vous serez atteints de maladies gravissimes et incurables qui ne vous donneront pas de répit.

 Ces malheurs ineffaçables vous les aurez très bientôt…

Ses maladies incurables se poursuivront dans une chaîne infernale

Et persécuteront toute votre descendance.

Et, jusqu’à la fin de temps. Par-delà la fin des temps

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

In, CLARA Livre-SCRIPT

18 octobre 2013

Octobre 2020

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PORTRAIT DE L’ASSASSIN N°2 ET LE BATAILLON DE LA HAUTE PEGRE

1 octobre, 2020 (17:06) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

CLARA AVANT DE SE MARIERNADEZHDA ET SA MAMAN JUSTE AVANT LE CRIME 2013

                          PORTRAIT DE L’ASSASSIN Z.

           CHEF DE SERVICE DE L’HÔPITAL D.

 

                        LA   CHAMBRE DU  5ème    ETAGE

 

[Extrait du livre-Script : Clara, la veuve du peintre Hernán GAZMURI]

 

« Rien n’est plus facile que de décrire un être abject, rien n’est plus difficile que de le comprendre »

                                                  Fiodor DOSTOÏEVSKI

 

Il vient d’ailleurs, comme tous ceux qui assassinèrent Maman.

Son pouvoir est illimité.

Il a un regard d’acier et cynique, ses gestes sont grossiers et ses moqueries furent abjectes face à Maman qui agonisait sur le lit de la chambre du 5ème étage.

Ses moqueries sont entre-coupées par son éclat de rire à l’accent obscène :

 

 « Ha, ha, ha, elle n’est pas toute fraîche votre mère ! Ah ? Ha, ha, ha ! »

 

Il est d’origine étrangère. Il n’a aucune origine gauloise. Cela me console un peu, une partie de la France reste indemne. Il faut me comprendre, j’ai tout quitté pour venir en France. J’étais si amoureuse de Paris. Il faut me comprendre…

Il a énormément vieilli, mais son regard est devenu encore plus cynique ; j’ai l’ai constaté en 2017, quand dans le Hall d’entrée, j’ai dû faire face à cet être abject, lors de la convocation devant le Conseil du Désordre, je lui ai crié ASSASSIN ! et par ordre de mon avocat de l’époque, je ne suis pas restée.

Il regarde avec affront en inclinant un peu sa tête jadis noire comme du charbon, à présent entièrement complètement blanche et un rictus d’ironie se laisse entre filer par ses dents serrées comme en disant, je vais vous détruire, mais ici je ne peux rien dire, et rien faire. Mais, sa pensée abjecte croit vraiment que m’amputer une amende peut me détruire ?

Pense-t-il qu’une somme d’argent que je dois à présent lui payer en qualité d’amende, me fera décliner ma plainte pénale ?

Me croit-il aussi faible, stupide, et docile parce que sans aucun pouvoir apparent, je vais porter la main sur moi, accablée entre les griffes d’une justice malmenée par sa petite avocate qui viole son serment déontologique aussi bien que lui, son serment d’Hippocrate, et en se valant de la loi à son insu, en jetant de l’opprobre sur la profession d’avocat ?

 

Le croit-il véritablement ?

Il se souvient du crime qu’il a commis.

Il est face à la fille  d’une Maman sublime qui souffrante d’un infarctus mésentérique, il n’a pas voulu soigner, ni apaiser son agonie avec le « sommeil profond » seul recours qui aurait pu apaiser les douleurs de la nécrose que du ventre vers ses poumons, la firent expirer ce fatidique 18 d’octobre 2013, où Maman suite à huit jours d’une agonie insoutenable, décède dna des conditions que même pas une bête n’aurait pu endurer, comme elle a du endurer, et,  un vendredi saint à 12.45h se voit prise de huit spasmes respiratoires et part, non avec les yeux fixés pleins de joie comme chaque fois qu’elle me regardait, mais vers l’effroi du Néant. Maman meurt dans mes bras.

Cet assassin N°2 a dû faire face à mon regard et à mon cri qui l’a signalé comme l’assassin N° 2 car Maman a dû subir l’agonie de refus de soins prémédité en deux temps, d’abord par son « médecin Traître-Tant » ensuite à l’hôpital par cet être abject qui, sous couvert de toute son équipe médicale, donna le coup final à Maman.

Il a dû faire face à la fille qui fut La Cible  qu’il a humiliée, rabaissée et molestée tandis qu’il faisait souffrir sa Maman, il profita de n’avoir eu d’autre témoin que « sa fidèle équipe médicale » qui collabora avec lui dans une étanchéité sans faille pendant les trois jours qui dura insoutenable agonie de cette Maman qu’il décida de torturer entre le 15 et le 18 octobre 2013.

Il a torturé cette Maman qui gisait sans défense mise là sur le lit à sa merci, tel qu’un déchet où devant moi seule témoin de cette horreur, moi seul qui recevais son dernier soupir, moi seule devant ces spasmes de mort, c’est moi quiresta auprès d’elle sans bouger. Le vécu de l’horreur m’impose payer des Amendes, et que je sois accusée par ses pairs d’« accusation abusive ». Selon sa confrérie : j’ai tout inventé.

Selon sa confrérie les faits que je lui ai reprochés sont une pure fiction.

Maman était si vieille qu’elle devait mourir, alors une vieille personne victime d’un infarctus ne mérite ni assistance ni soins parce qu’elle est vieille ?!

Il faut informer tout le monde de cette nouvelle loi.

Où peut-on trouver cet Article de loi ? Il est inscrit sur quel Code ?

Selon leurs petits avocats respectifs, c’est moi qui ai tout inventé car dans ma pensée « infantile » je ne voulais pas que Maman décède.

Est-ce cette affirmation digne d’un avocat ?

Je doute qu’un rapport de cette nature soit validé lors d’un examen de de la Faculté de droit. Toute affirmation banale, écrite et dite dépourvue des preuves en l’espèce sur une personne n’est que de la diffamation, de la calomnie, je pourrais facilement les dénoncer, si j’habitais dans un pays de justice, sans mafias.

Il y a deux peines applicables au délit de diffamation : amendes et prison sont inscrits dans la loi, mais notre chère loi n’est jamais appliquée. Pour le moment.

Porter de telles accusations sur ma personne, sans preuves, sans que je sois l’objet d’une expertise psychiatrique à laquelle je me porterai bien volontaire !!! Est une pure diffamation grossière contre ma personne. Ce n’est pas moi l’objet de la plainte, ce n’est pas moi qui suis l’objet de la torture, de l’agonie… et de la mort. C’est de la souffrance et de la mort de Maman dont on délibère, ce dont on aurait dû délibérer.

Je m’impose le silence. Pour le moment.

C’est de cet assassin qu’on parle, pas de moi. Je ne suis pas la suppliciée. Ce n’est pas moi, celle qui agonisa pendant 7 jours. N’inversons pas les rôles encore une fois, ils essayèrent de violer aussi l’accusation, tout à coup, la fille de la torturée est devenus l’objet du jugement pour délaisser l’infarctus de la suppliciée qu’ils laissèrent mourir sans assistance et ensuite privée de sédatif.

Et je n’emploie pas le pluriel, car il n’existe pas de sédatif pour apaiser les douleurs insoutenables d’un perforation intestinale suivie d’une hémorragie massive, seul le sommeil profond qui est appliqué aux grands brûles, est le seul capable de soulager les douleurs insoutenables.

Cette loi protocolaire appliquée en médecine, que tout le monde connaît, grâce aux pouvoirs de l’Internet, fut aussi étouffée.

De nos jours, l’accès à l’information a fait que peu d’ignares déambulent de par le monde, la mauvaise foi n’est pas effacée par la connaissance, mais la posséder est bien utile pour faire face aux bandits assermentés qui règnent et pullulent par les hôpitaux parisiens.

Avoir osé porter plainte m’a imposée une condamnation et un châtiment en Amendes d’indemnisation pour chacun des assassin. Je dois payer en remerciements pour la torture et assassinat à Maman.

Ils disent que c’est l’application stricte de la loi. Mais…Quelle loi ? Quelle loi fut appliquée ? Quelle enquête fut réalisée ? Quel Juge d’Instruction ordonna une enquête approfondie ? Quel médecin, quel avocat défendirent Maman ? Aucun.

Peut-on appeler « jugement » une délibération entre confrères mafieux à huis-clos ?

Encore une fois, la France resta indemne. Son corpus de loi resta immaculé, puisqu’il ne fut jamais appliqué.

Il devra l’être un jour, car pour l’assassinat de Maman il n’y a pas de prescription. Il n’y a jamais eu de véritable dépôt de plainte pénale devant un Tribunal.

Les petits avocats de l’Aide Juridictionnelle n’ont pas été à la hauteur.

Ils dilataient, ils dilataient la plainte ! Et, jusqu’à l’insoutenable les délais et les excuses pour rédiger un petit rapport de 12 pages !

Il faut admettre aussi qu’il faudrait être muni d’une capacité d’omniscience totale pour rédiger 12 pages de fiction, il est absurde qu’un avocat soit appelé à rédiger le récit d’un crime dont il ne connaît rien, et dont il n’a été informé que par « sa cliente ! »

 

Je suis devenue pendant 5 années un ventriloque de premier ordre.

Et, eux à ne me répondre que c’est parole contre parole !

Et ces avocats de l’Aide Juridictionnelle, Ô combien leur incompétence fut démesurée ! Du pur néant. J’ai dû les dessaisir de mon dossier avant même qu’ils écrivent le petit rapport.

Combien de failles, incompétences et comportements illicites.

Le dernier fut un infâme. Je me suis sauvée d’une troisième condamnation gratuite. Je me suis rétractée de déposer une plainte pénale. J’ai tout arrêté. Mauvais terrain, absence de véritable avocat, aucun moyen financier pour me payer les services d’un véritable professionnel. Ils étaient tous incapables. Je ne laisse pas l’assassinat de Maman entre les mains d’incompétents, je devrais le confier à un avocat de premier ordre. Mais il n’est pas dans mes moyens de me le procurer, il mériterait que ses honoraires soient payés en conséquence. Les experts à la notoriété reconnue dans le domaine pénal-médical, n’acceptent pas de travailler avec l’Aide Juridictionnelle. Ils ont entière raison. Je ne le ferais point.

C’est moi qui détenais la vérité, c’est moi qui avais fait le récit de l’horreur, c’est moi qui ressemblai les preuves en l’espèce, et toutes les pièces à conviction, c’est moi qui a rédigé, ressemblé les pièces, écrit et fait des photocopies, édité et fait relier mes 300 Pp, en plusieurs exemplaires.

Enfin, c’est moi seule qui a écrit et plaidé en solitaire mon Rapport de l’infarctus mésentérique de Maman et du refus de soins de cette bande de malfaiteurs de la santé publique !

Personne ne l’a lu autre que ces assassins et leur confrérie.

Mon rapport n’a pas été lu par aucun véritable expert de la Magistrature. Pas encore…

Ce travail, ce trésor de travail qui contient la souffrance indicible de Maman devra un jour être à la portée des experts.

Il devra être mis à la connaissance de tous de par le monde.

Il servira pour faire jurisprudence.

Il servira pour changer la loi des hôpitaux et devra faire jaillir en puissance absolue le droit des malades et dans le cas d’impuissance du patient, il reviendra à leurs familles le droit de faire valoir ses droits, leurs droits. Il servira comme digue dissuasive pour que les murs des hôpitaux soient transparents, les maltraitances stoppées, les crimes interdits, et les équipes médicales interdites de provoquer des nuisances avant même que leur pensée veuille aller à la dérive vers le mal.

Cinq années après, dans le hall de cet immeuble, il est face à la fille qu’il n’a pas pu abattre comme l’a obtenu avec sa Maman.

Combien il doit regretter que la fille continue en vie, mutilée, certes, mais droite face à lui et qui lui crie :  Assassin !  À bientôt devant la cour d’Assises !

Il n’y a pas eu de Cours d’Assises.

J’avais visé trop haut et j’avais trop idéalisé la « justice française »

 

«Ha, ha, ha, votre mère n’est pas toute fraîche, Ah ?, ha, ha, ha! »

Je l’écoute dans une ambiance d’effroi et de mort, la porte de la chambre est ouverte, le couloir brouillant des rires des aides-soignantes. Elles sont dans le meilleur des mondes. Une abjection de plus au sein des hôpitaux, et tout ce brouhaha tandis que Maman agonisa sans sédatifs, jetée là depuis deux jours comme un déchet en train de se nécroser à vif sur un lit dur et froid de la chambre du cinquième étage de médecine, oui, Maman agonisait dans un service destiné aux convalescents des opérations banales de l’intestin ou des examens sous anesthésie !

Sa place devait être en REA, mise au « sommeil profond » apaisement qui lui fut refusé pour la faire souffrir l’indicible.

Maman agonisait par la faute de son médecin « Traître-Tant » et, une fois que je l’ai emmenée à cet hôpital, par la faute de ce Chef de Service suivi de « toute l’équipe médicale de l’étage » dont il s’enorgueillit tant ! Maman agonisa privée de sédatifs. Nous vécûmes ensemble le comble de l’abjection « à l’image humaine »

Le Chef de Service s’était entouré d’une équipe médicale qui lui obéi et le défend.

Chose curieuse, son équipe lui ressemble.

Sommes-nous sous l’Ancien Régime si critiqué par les historiens ?

Sommes-nous devant l’arrêt de 1687 ?

Est-il un Chef de Service d’un hôpital qui se soucie en premier lieu de la santé des malades qu’il accueille et de l’application stricte du Serment d’Hippocrate ou bien au contraire, est-il la réplique conforme de l’inspecteur de l’Hôpital de la Salpêtrière en 1678 ?

Pourrions-nous revenir sur les analyses dites « modernes » de Michel Foucault et les appliquer à notre cas particulier et citer sa thèse sur le « Surveiller et Punir ? »

Rien n’est plus sûr et les références historiques explosent face au portrait que nous ferons ici de cet spécimen d’origine étrangère à la France qui l’a accueilli et donné la formation de médecin et le droit à exercer la médecine, appartenances qu’il ne mérite point, tout comme il n’aurait jamais dû être accepté pour s’inscrire en faculté de médecine, ce cursus de médecine que la France lui a octroyé si facilement, pour monter en grade aux fins de prostituer la profession  de médecin par le moyen d’un abus de pouvoir ignominieux contre les malades, en faisant opprobre à cette noble mission.

La France ne se soucie point de la qualité morale des candidats aux professions libérales. Notre décadence vient de là uniquement.

L’égalité « pour tous », l’annulation des moyens de sélection qui doit comprendre les qualités intellectuelles et morales, ces qualités essentielles de nos jours rabaissées, sont chez ces spécimens totalement absentes. Dans le fait, ils s’approprient des postes clés pour exercer un abus de pouvoir maladif et meurtrier. Il est leur seul objectif.

Un désir incontrôlé de puissance par les moyens les plus abjects.

Nous sommes face à l’exemple le plus criant de « l’ascension sociale »

Seuls devraient être nommés pour diriger le sommet d’un Service hospitalier les médecins à la compétence indéniable, d’une perfection morale sans faille et d’un esprit humain et sensible prouvés, mais l’absence de sélection et la médiocrité des ceux qui sont appelés à exercer ce contrôle a fait que l’on ait légué les postes clés aux spécimens dépourvus d’humanité, arrivistes et médiocres.

Ils ont monté facilement le grade social grâce aux cursus universitaires et ensuite par le moyen de leur inscription aux loges et confréries collégiales qui seront toujours présentes pour leur apporter le soutien et la défense indéfectible si un jour ils devraient se voir interpellés par leurs fautes médicales et leurs crimes.

Non, nous ne sommes pas sous l’Ancien Régime que vous haïssez.

Nous sommes à Paris au XXI s.

Le spécimen que nous analyserons ici, exerce son abus de pouvoir au centre même d’un hôpital parisien semi-privé.

Dans cette époque si moderne et révolutionnaire !

Cette période post moderne que l’on peint comme la plus progressiste, et remplie des droits octroyés aux citoyens libres, égaux et jouissant de la sempiternelle Liberté, Égalité et Fraternité, avec laquelle les dirigeants laïques et leurs laquais, fidèles serviteurs de l’État font des gargarismes pour vanter cette devise qui fait de cette République laïque une panacée de bonne gouvernance et le l’exemple de liberté de nos institutions exemplaires.

Les sont-elles véritablement ? Ou bien, jugeons-nous trop précipitamment ?

Est-ce que ce spécimen déguisé en médecin est une exception ?

Il faut une réponse.

Il est un arriviste qui mériterait une analyse psychiatrique faite au sein même d’une étude de criminologie sérieuse. Ces deux domaines ne sont pas mes champs de compétence, hélas !

J’ai été élevée par mes parents d’une très maladroite manière : Je suis issue d’un monde de pureté : le monde de l’Art. Cela m’a apporté tort.

Les alertes que j’ai reçues de mon père pour me protéger du Mal, furent plus faibles que la vie quotidienne insérée dans l’idéal de perfection.

Il faudrait que le Juges débutent par une étude préliminaire des 4 médecins que j’accusais. Et que j’accuse

Sur quelle base pourrions-nous accepter que l’on débute un jugement uniquement par les faits criminels ponctuels ?

L’assassinat est commis par des hommes -monstres qui ont un passé.

Le passé de formation et ensuite le passé professionnel, tous les deux doivent être analysés à la loupe.

Ces assassins furent réfléchis, il n’y a pas de circonstances atténuantes, mais au contraire aggravantes.

Il ne s’agit pas d’un crime passionnel qui est raconté en détail sur la page rouge d’un journal, il n’est pas non plus le récit scandaleux d’un fait divers commis par la pègre. Bon, il faut préciser que je fais une erreur, car c’est de la pègre que l’on parle ici, pas de celle qui entoure les quartiers dits sensibles. Ils ne sont pas de Pégriots, mais de la Haute Pègre, celle qui est passée des petits bandits à médecins et qui est montée de strate social.

 Ces 4 faux médecins et assassins sont tous les quatre d’une basse condition sociale et ils sont montés en grade déguisés, mais nous ne sommes pas dupes, les origines et les appartenances aux bas-fonds sont ineffaçables, tôt ou tard, le vernis ne peut plus cacher leurs visages et les blouses blanches au moment du crime ne serviront même pas de torchons imperméables pour essuyer le sang.

 La Haute pègre et son Bataillon disciplinaire est le noyau de ce livre.

Ces 4 faux médecins agirent avec préméditation et programmèrent de s’en prendre à La Cible, moi-même, en prenant le corps souffrant de Maman comme excuse pour m’anéantir.

L’unique élément hasardeux fut l’infarctus.

L’unique élément hors cause de la préméditation fut la crise soudaine de Maman.

Pour le reste, cet infarctus de Maman fut une aubaine pour ces 4 assassins que le hasard leur offrait juste pour me détruire.

Nous savons que les causes d’un crime ne sont pas de preuves du crime, ces causes n’ont aucun intérêt pour le jugement.

Ce qui importe c’est le rapport de défense de assassins, qui ne contient dans l’espèce qu’une accusation diffamatoire qu’ils rédigèrent contre moi-même, il fut écrit par leurs avocats respectifs, et ensuite, pris en compte pour contredire avec des mensonges : le rapport de la plaignante.

Or, ces deux versions antagonistes se confrontèrent, mais devant qui ?

Devant une chambre collégiale. Le Bataillon Disciplinaire qui m’a condamnée.

Je devrais porter ma condamnation à la vue de tous comme une médaille.

Moi, citoyenne française (par mérite), je devrais porter la preuve d’une injustice qui réclame réparation. Je devrais porter ma condamnation dans un collier comme pendentif.

Je suis venue en France il y a presque quarante années pour que la Haute Pègre assassine Maman au moment où, victime d’un infarctus mésentérique, elle avait plus besoin que jamais d’être assistée dans sa fin de vie.

Alors, réfléchissez, qui peut dire, même doué d’un peu de sens commun, le moins commun de sens, qu’une loge collégiale, devant une accusation de meurtre va acquiescer et dire : Oui, certes, la fille de la victime, au regard des preuves en l’espèce qu’elle a insérées dans son Rapport juridique, dit vrai,  nos confrères son coupables !

La chambre collégiale soudée jusqu’à la moelle dira à l’unisson : « Accusation abusive » !

Je les ai accusés d’assassinat sur personne vulnérable et sans défense, avec intention de la torturer et de lui donner la mort avec des circonstances aggravantes.

Mais, qui va prendre connaissance ces deux versions ?

Qui va lire attentivement mes chefs d’accusations, tous appuyés par des pièces d’ordre strictement médicale, et des certificats et des résultats des examens qui disent long sur l’histoire clinique de la santé de Maman ?

Qui va lire et confronter les deux versions pour qu’à la fin, l’on puisse constater facilement que Maman était bien avant l’infarctus et que sa crise soudaine n’était en rien le produit ni de son grand âge ni de son invalidité ?

Qui va voir par les pièces en l’espèce qui servent de preuve de mon accusation, que Maman s’est vu d’abord refuser le soins par son médecin Traître-Tant qui lui refusa l’hospitalisation et la laissa souffrir à la maison, sans assistance, pour souffrir trois jours jusqu’à la perforation ?

Qui va mettre en doute des rapports hospitaliers faussés ?

Il leur a été si facile de rédiger n’importe quoi.

Il a été si facile de n’écrire sur moi que des mensonges, violer mon intégrité personnelle, morale, psychique en rédigeant des diffamations qui portent atteinte à ma personne tout entière, à ma vie commune avec Maman pendant toute une vie partagée en binôme.

Qui va constater et admettre que les mémoires de leurs avocats sont de rédactions totalement mensongères et qui ont été rédigées dans l’intention professionnelle admise par la loi, de défendre leurs clients ?

Jusqu’aujourd’hui…Personne.

Puisque mes chefs d’accusation n’ont été lus que pour être détruits et ridiculisés par un seul Bataillon disciplinaire, qui sans aucune autorité juridique au-dessus d’eux, sans public, sans aucun professionnel de Droit présent dans la défense de Maman, ne soit en mesure de juger.

 Car ils ont interdit à celui qu’à l’époque était encore l’avocat qui devait défendre Maman, ils se sont concertés pour lui interdire sa demande de renvoi, pour qu’il ne puisse assister à la Convocation (il était malade et son arrêt de maladie refusé !) et, le comble de la fraude judiciaire, le Bataillon a délibéré et donné son verdict contre moi à huis-clos !

Personne ne le sait.

De mon rôle de plaignante pour la torture et assassinat prémédité sur le corps souffrant de Maman, ils me changèrent au rôle d’Accusée et me condamnèrent à leur payer des Amendes pour un jugement perdu. Soit.

Je paie mes Amendes à l’État français pour chacun des assassins.

C’est LA LOI.

Est-ce vraiment la loi qui s’est appliquée dans ce petit procès avec un faux jury de pacotille ?

Un avocat m’a dit un jour : « Ils peuvent dire tout ce qu’ils veulent, personne ne leur empêche de dire et d’écrire n’importe quoi, l’important est de démonter leurs mensonges »

Ils avaient fait ma connaissance seulement 5 mois auparavant que Maman n’ait son infarctus mésentérique, car Maman, peu avant son infarctus s’est vue atteinte d’un virus, et sous les conseils de son « médecin-Traître-Tant » qui avait dans cet hôpital ses amis-confrères, j’y avais hospitalisé Maman. Son séjour fut de cinq jours, le temps pour que le virus se passe tout seul.

J’ai l’ai laissée là uniquement parce que Maman avait besoin d’une perfusion intraveineuse.

Pendant son séjour, il y a eu des maltraitances programmées que j’ai pu stopper. Ils me haïrent !

Une preuve ?

Maman ne pouvait manger que de la nourriture appelée moulue lisse.

Ils lui apportèrent une escalope de veaux avec un accompagnement destiné à un patient en parfait été de santé.

J’ai demandé de changer le plateau. Ils me le refusèrent et les « aides-soignantes » me crièrent : écrasez-le avec une fourchette !

J’ai répondu : Maman ne peut pas manger de la viande et depuis quand une fourchette sert de moulinette ?

Si je n’étais pas restée à coté de Maman, si une tierce personne lui aurait donné à manger, Maman se serait étouffée et morte ipso facto, car elle avait de problèmes de déglutition sévères et je devais lui donner toute sa nourriture à la petite cuillère et tout moulu lisse.

C’est pourquoi je réclamais de rester jour et nuit auprès d’elle tel que je le faisais chez nous. Maman exigeait une attention de tous les instants. Si un hôpital ne permet pas à la fille d’une malade qui est sa mère de rester auprès de sa mère invalide, il est indubitablement coupable d’homicide, car aucune structure hospitalière ne peut assurer la présence d’un tiers pour y rester et l’assister à tous moments jour et nuit sans interruption.

Moi oui, chez nous et pendant 13 années je ne quittais Maman ni de jour ni de nuit, j’étais à ses côtés en permanence, mon lit était collé à son lit médicalisé. Son invalidité fut la mienne, je l’ai assumée et combattue avec elle pour que sa vieillesse et son handicap soient le plus supportables et le plus légers possibles.

Pour ce fait je me suis formée en soins infirmiers. Je les ai accomplis avec excellence. Maman ne pouvait être mieux soignée et entretenue que par moi-même. Son bon état se santé pour son grand âge furent la preuve de mes compétences.

La Haute Pègre a tout anéanti par une jalousie et haines débordantes.

Je dus aller chez nous lui préparer à manger et apporté sa nourriture. Maman m’attendait affamée.

J’ai pris des photos du plateau avec mon portable.

J’ai en ma possession toutes les photos qui font foi des mauvaises intentions répétées contre Maman pendant tout son séjour, dans ce même Service, cinq mois avant son infarctus.

Un Service qui ment et qui agit contre la santé d’une malade, avec une préméditation qui portait atteinte à sa vie, ne peut être crédible dans ses rapports édités par le même service 5 mois après.

Encore mes preuves ne furent jamais exploitées.

Maman séjourna 5 jours dans ce même service ou cinq mois après elle fut torturée et mise à mort.

Le service du 5ème étage de médecine avait fait ma connaissance lors de ce bref séjour de Maman.

Pourquoi je leur ai parue « atypique » ?

Parce que dès notre arrivée je demandais comme je le faisais d’habitude, « la permission » de rester auprès d’elle, de dormir à ses côtés, et de lui faire sa toilette.

Du jamais vu !

À l’hôpital de Colmar, en 2010, ils placèrent pour moi, un lit pliant à côté du lit de Maman.

J’eus l’autorisation de lui faire calmement ses toilettes, de lui donner à manger à la petite cuillère, de dormir auprès d’elle.

Les infirmières me disaient : si vous avez besoin d’aide, n’hésitez pas à sonner, nous sommes là.

Notre séjour se passa toujours dans le calme.

Je ne cesse jamais de leur remercier.

Ici à Paris, le « protocole » hospitalier interdit les visites étrangères au moment de soins, toilettes et heures de sommeil. En dépit du malade et des exigences particulières de son état de santé.

Mais lisez moi bien Interdit aux visiteurs.

Or, j’étais l’infirmière de Maman, non seulement sa fille.

Je n’étais pas une « visite »

Alors ce Chef de Service s’opposa.

Il venait de faire ma connaissance.

Le roi de la Haute Pègre me regarde, me scrute, me coupe la parole, m’incrimine et s’écrie 

« Ici, on vous tolère ! On vous donne la permission de rester encore plus d’heures que nous le permettons aux visiteurs !

Par exemple aujourd’hui vous êtes restée trois heures de plus !

Ici nous avons une équipe fantastique, toutes des « professionnelles ! »

Après ses cris et de supporter son regard noir teinté de haine, une infirmière espagnole de passage dans le Service m’a dit :

« Il vous utilise pour asseoir son pouvoir, ils font tout pour vous énerver ! »

Je vous comprends ! »

C’est pendant ce séjour que l’équipe médicale de ce Chef de Service Z. avait pris connaissance de notre véritable identité, l’identité de Maman et de moi-même était celle d’un binôme. Ils prirent connaissance de ce binôme hors commun qui formions Maman et moi-même. Maman avait son unique infirmière qui la soutenait depuis 13 années sans aucune aide extérieure et qui la maintenait en parfait état de santé.

Maman, qui était toujours souriante et heureuse d’être soignée jour et nuit par sa fille, sa seule et unique infirmière.

Il leur fut impossible de nous séparer, ils voulaient l’interner dans un hôpital !

Ils essayèrent aussi de me forcer à accepter du personnel soignant chez nous.

Rien de cela nous ne l’acceptâmes.

Il leur fit impossible de me l’arracher, de nous séparer et surtout : de résorber le chômage grâce à Maman.

Aucune infirmière, aucune aide-soignante, aucune aide-ménagère, ni dame de compagnie ne leur fut possible de nous imposer.

Je jouais à la perfection ces rôles depuis des nombreuses années et cela…Leur était insupportable.

Dans l’assassinat de Maman, opérèrent et furent surface, les vices les plus tenaces : la vanité, l’abus de pouvoir des arrivistes et leur amour propre démesuré. Ils sont les signes le plus marqués des ceux qui ne sont rien et que garderont toujours leurs complexes bien fondés d’une ineffaçable infériorité sociale.

Mais qui peut penser que cette infime condition de naissance pourrait s’effacer à l’aide d’une profession libérale obtenue en grattant les moyennes ?

Ils décidèrent de se venger.

Notre arrivée au Service provoquée par cet infarctus mésentérique les a servi pour se venger.

Il fut le seul et unique motif qui a généré le refus de soins.

Une preuve ?

Maman venait de subir la vidange par sonde gastrique des litres de liquide noirâtre et des cailloux, c’était du sang digéré suite à la perforation suivie d’une hémorragie interne massive.

C’est à ce moment-là qui commença son agonie et sa nécrose.

Une fois la vidange terminée Maman commença à se déshydrater et à se nécroser à vif.

Il fallait la jeter quelque part.

Ils décidèrent alors de l’évacuer du box pour la transférer au 5ème étage de médecine, où sont en convalescence des malades qui seront vite partis du service, bien guéris et en bonne santé !

Le lieu qu’ils choisirent pour faire agoniser Maman privée de « sommeil profond »

La « doctoresse » des urgences qui lui pratiqua le remplissage de 2 poches de sang, et ensuite le vidange des litres de liquide gastrique, à l’écoute de mes demandes me dit :

« Vous n’allez pas m’apprendre mon métier ! »

La réponse classique des inférieurs, qui seront toujours étonnés d’eux-mêmes, d’être arrivés à « être quelqu’un »

Mais, ils ne sont rien, un véritable professionnel ne dit jamais cela.

Un vrai médecin ne répond pas cette insanité à la fille d’une Maman mourante.

Ils convertirent Maman en squelette qui se nécrosait à vif jusqu’à devenir cadavre sur un lit.

D’abord, par l’erreur médicale de la doctoresse des urgences, Maman fut transformé en une machine à laver. Cette brute rempli Maman de deux poches de sang. Ensuite la réaction ne la laissa pas contente, Maman se réveille et commence à s’étouffer, alors la brute lui place maladroitement une sonde gastrique et commence la vidange les litres de liquide.

Maman se réduit peu à peu et je vois son visage se défaire ses joues se creuser.

Mon épouvante se mêle au désespoir.

Nous y sommes prises au piège dans l’hôpital de la mort.

Combien d’années de lutte pour lui éviter tout type de souffrances, combien d’années de réussite pour que Maman soit tous les jours contente de vivre.

Combien d’années d’effort pour que rien ne vienne perturber le calme de notre foyer.

Et, par ce malheureux infarctus s’enchaînent les événements le plus infâmes qui soudainement viennent à son encontre, du médecin Traître-Tant qui vire vers le mal, jusqu’à cet hôpital, nommé « le pire de Paris » qui lui refuse l’apaisement de son agonie.

Maman, convertie en une créature souffrante.

L’indicible : elle, créature sublime fut traitée comme un objet de torture manipulée pour devenir un déchet souffrant.

J’étais à ses cotées ahurie de ce traitement.

Je faisais la comparaison avec le Service des Urgences de l’Hôpital de Colmar ! Maman avait eu une urgence en 2010.

Un chapitre spécial je leur dédie.

Ils furent d’une compétence sans pareil, d’un respect et d’une humanité remarquables aussi bien pour s’occuper de Maman, que pour m’aider pendant mon séjour avec elle, j’eus même la permission de la visiter en REA où le chirurgien l’avait laissée une nuit et une journée en « sommeil profond » pour lui éviter le réveil douloureux de l’opération. Elle avait eu une hernie intestinale provoquée par un traitement incorrect et abrasif pour son âge. Ils l’ont sauvée. Aucune restriction pour l’opérer dû à son grand âge.

Existe-t-il une restriction pour soigner dû à l’âge du patient ?

À l’hôpital de Colmar ils ont opéré et sauvé une femme centenaire !

Il faudrait me montrer les textes. Rien de cela n’existe, bien au contraire.

Je connais fort bien le « protocole chirurgical » il est mondial.

Les assassins déclarèrent que s’ils n’avaient pas pris en charge Maman c’était parce cela aurait été « de l’acharnement thérapeutique » !

Personne n’a voulu voir que dans cette déclaration ils tombent dans leur piège !

Ils avouent qu’ils n’ont pas pris en charge Maman.

Ils avouent qu’ils lui refusèrent le sommeil profond.

Ils avouent qu’il y a eu précisément refus de soins.

Le comble. Dire qu’apaiser les douleurs insoutenables d’une perforation avec hémorragie massive est de l’acharnement thérapeutique !

 Il fallait la laisser se nécroser à vif comme une bête dans la jungle où il n’y a pas de vétérinaires !

Je pense toujours aux vétérinaires qui soignent avec douceur et dévouement à leurs animaux, ils sont remarquables et émouvants.

Je suis en mesure de vous exposer le protocole mondial de chirurgie.

Je le donnerai à la fin de ce chapitre.

Quand Maman fut prise en charge par le chirurgien des urgences de l’hôpital de Colmar, Maman avait 95 ans. Quand le chirurgien est sorti du bloc, c’était deux heures du matin. Je l’attendais à la porte. Il m’a dit : Votre Maman m’a lessivé ! Il n’y a pas eu besoin de couper, j’ai seulement raccommodé ses intestins, elle avait une grande hernie, je l’ai laissé en sommeil profond pour la nuit et demain, pour qu’elle ne souffre pas les douleurs du réveil. Vous pourrez aller la voir demain. J’ai fait tout mon possible, maintenant votre Maman est entre les mains de Dieu »

Oui, elle l’était.

Trois années après nous sommes de retour à Paris. Nous arrivâmes en janvier 2013.

Nous arrivâmes pour retrouver la mort. De Bagdad à Bassora.

L’infirmière de garde au 5ème étage de médecine, ce 15 octobre, nous accueille comme une bête furieuse.

Maman commença son agonie. Son état était catastrophique.

Au lieu de bénéficier d’un peu de paix, au moment où tout est perdu, je fus obligéen de sortir de force ; pour obtenir la permission de l’accompagner dans son agonie, j’ai dû m’appliquer à une série de demandes humiliantes.

L’infirmière cheffe de Service jette sur moi des regards assassins.

Cette femme me jette à la figure des regards haineux et de cris.

Il va de soi que comme d’habitude je demandais la permission de rester la nuit auprès de Maman. Maman agonisait.

Un fauteuil ou une chaise me suffiront, je leur dis en leur suppliant.

Mais la réponse de l’infirmière chef du 5ème étage est flagrante.

Un Juge s’en servirait pour élaborer sa Requête.

Les dires de l’infirmière cheffe la font tomber dans son propre piège.

Il est symptomatique. Ses dires sont accablants.

Elle me dit :

« Vous n’avez pas le droit de rester dans la chambre de votre mère ! (Agonisant, manqua de dire).

Partez !

On vous connaît ici ! 

[À quel point un Service tout entier peut se rappeler d’un bref séjour d’une vieille personne atteinte d’un virus qui était accompagnée de son unique fille qui de surplus était son unique infirmière !

Il paraît que nous étions un cas extra-ordinaire dans cette France laïque du XXI S.]

Ne venez pas me provoquer des problèmes, ici séjournent des malades, nous prenons soins d’eux et vous venez ici me provoquer de problèmes !

Partez ! »

Sa mauvaise foi est planifiée. Sa méchanceté est extrême, elle crie, se donne les réponses elle-même, monte de volume sa voix criarde pour faire croire que c’est moi qui provoque la discussion à l’étage.

Un subterfuge qui marche devant quiconque pourrait entendre le récit raconté en rétroactif sans y avoir été présent.

Face au Mal suprême je me suis toujours demandé : d’où sortent-ils, ces individus méchants, avec autant de ressources, de moyens et de subterfuges pour attaquer les personnes de bien qui ne font rien de mal ?

Quel dysfonctionnement mental opère dans leurs cerveaux ?

Quel dysfonctionnement éclate et dans quel lobule du cerveau précisément, pour choisir le mal et les problèmes gratuits au lieu d’être nobles, bons, apaisés, compréhensifs, accueillants, et de bonne foi ?

Dans ce domaine ce n’est pas le Droit qui doit opérer, mais la psychiatrie.

Bienvenue à notre secours.

Pour expliquer, jamais pour excuser.

Au début de son agonie, Maman fut mise dans une chambre commune avec une femme grosse, immense, qui regardait l’écran de la télé en avalant des grosses cuillères de nourriture, elle regardait un programme de variétés brouillant en finissant un plateau copieux de nourriture.

Maman commençait à subir son agonie.

Le lieu parfait pour jeter une vieille personne agonisante, transie de douleurs et séparée de sa fille !

Je le redis, le seul lieu qu’ils auraient dû réserver à Maman aurait dû être les soins intensifs pour lui administrer le « sommeil profond »

J’ai dû partir, j’étais dans un état que je ne vais pas décrire, ne n’ai jamais employé le pathos pour faire part de ma souffrance, dans ce récit je ne ferais qu’affaiblir le récit de sa souffrance et l’inculpation des assassins serait anéantie.

 Ce n’est pas de moi qu’on doit parler mais uniquement de la torture sauvage que ces 4 bourreaux de la Haute Pègre infligèrent sadiquement à Maman.

Victime par ricochet ?

Je n’en veux pas, je ne veux pas affaiblir la souffrance indicible et insoutenable de Maman.

Je dus la laisser seule en pleine souffrance dans cet ignominie, agonisant privée de sédatif, et entourée de l’opprobre d’un service rempli d’assassins, au sein d’un Service inapproprié pour une vieille femme agonisante.

Cette créature sans défense fut torturée au sein d’un hôpital français.

Est-ce ma faute d’être venue avec Maman m’installer à Paris par un jour d’hiver de 1980 ?

Est-ce ma faute d’être venue pour faire renaître l’École de Paris ?

La réponse la plus tragique me la donne cet assassinat de Maman.

Maman commençait déjà à agoniser.

Nous sortions tout juste de rez-de chaussé du box des urgences.

Le chirurgien s’était refusé d’intervenir. Il ne m’a pas reçue dans un bureau, il n’a pas parlé avec moi au cours d’une longue conversation, comme l’affirme le mémoire de son avocat ! Non !

Il me parla avec une rapidité vertigineuse, en évitant de me regarder en face, esquive mon regard et se presse pour finir le plus vite possible dans le couloir des urgences !

A la lecture de ce 4 mémoires, j’ai pris connaissance d’une question capitale à savoir :

Il faut les lire à l’envers.

C’est à dire, chaque paragraphe d’affirmation ou de défense n’est que le revers de la vérité.

Quand l’avocat dit que son client m’a reçue dans son bureau et qui a longuement parlé avec moi pour tout m’expliquer, il faut l’interpréter pour comprendre que ce qui s’est passé est bien tout le contraire.

Quand la petite avocate du docteur TRAÎTRE-TANT affirme que je suis une femme infantile qui avait longuement parlé avec ledit docteur TRAÎTRE-TANT des questions eschatologiques et qu’il avait essayé de me faire « comprendre » que Maman un jour devait mourir, il faut lire le contraire !

C’est moi qui décidai de quitter l’enseignement, précisément pour donner à Maman une vie d’invalidité dans les meilleurs conditions possibles pour qu’elle puisse vivre sa maladie dégénérative à la maison, gardée par moi, et qu’elle puisse mourir paisiblement, le plus tard possible évidemment !

C’est le désir de tout enfant vis-à-vis de la vie de sa mère. Cette intention démontre que j’avais encrée chez moi cette manière de penser dans ma formation existentielle et personne d’autre que mon père et ma mère ne m’a jamais donné des leçons de religion ou d’eschatologie !

Mes deux parents m’ont enseigné depuis mes quinze ans ce qu’est la mort.

Mes deux parents depuis mes 15 ans ! m’élevèrent pour être préparée dans la vie à vivre seule, indépendante et sachant que quand on est née de parents âgées, il faut savoir qu’un jour ils ne seront plus là. Je l’ai su plus tôt encore que pour les enfants nés de parents très jeunes.  Ils ont porté des affirmations mensongères à mon encontre parce que j’ai osé les inculper d’assassinat, la calomnie fut celle d’affirmer des jugements qui me peignaient comme une femme faible et infantile, oui, qu’à ses 59 ans pensait comme une enfant de trois ans, une petite enfant qui ignorant  ce qu’est la mort, se […] parce qu’à mes 59 ans je ne voulais pas que Maman décède… !

Je n’ai plus rien à dire Monsieur le Juge. On dirait aux États Unis !

Mais nous sommes en France.

Ici, l’on permet que les mémoires des avocats puissent s’aventurer sans preuves et dire n’importe quoi sans vérification de rien de ce qui est écrit.

Leurs rapports ne sont pas de rapports juridiques, ce ne sont que  de dires sans fondement ni preuves, ce ne sont que des commérages de couloirs des hôpitaux.

Ces rédactions ne sont pas scientifiques.

Dans les mémoires des études littéraires la rigueur scientifique est exigée. Combien de rapports de mémoires et de travaux littéraires j’ai dû faire dans ma vie d’étudiante et professionnelle.

J’imagine mal qu’en France, soit admis comme acceptable la rédaction superficielle des mémoires juridiques et validées par un jury.

Les quatre mémoires en défense des assassins de Maman sont toutes les quatre des rédactions superficielles et hautement diffamatoires, d’une part contre l’état de santé de Maman soignée par moi-même, et d’autre part concernant mon intégrité de femme. Ces 4 avocats rédigèrent ces mémoires contre ma personne et contre Maman pour cacher leur crime.

Je n’ai jamais été la femme infantile qui est peinte par cette avocate de la Haute Pègre.

Elle a fait mon portrait dans un contexte hors du cadre du Droit pour l’inscrire dans un contexte littéraire de mélodrame du Moyen Orient de bas-fonds. Je parle de la petite avocate du docteur Traître -Tant !

Le refus de soins du dit chirurgien fut absolu, ferme et catégorique. Il me refusa aussi l’offre que je lui fis de lui signer une décharge.

Il valait mieux que Maman s’endorme sans souffrances au bloc ou en REA que la laisser se nécroser à vif sans assistance au 5ème étage de médecine.

Quand Maman eut une crise gravissime à Colmar, aux urgences, les médecins crurent qu’elle avait une perforation, elle pressentait tous les signes. Elle avait de surcroît une septicémie d’un taux si élevée qu’avait inondée tout son organisme. Ces chances de survie étaient largement compromises. Ils ne me cachèrent pas la vérité. J’insistais pour qu’ils la sauvent. Ils étaient tous d’accord à tout faire pour lui sauver la vie. Maman avait une résistance hors commun pour son âge, elle n’était pas cardiaque, pas diabétique et aucun problème de cholestérol.

Je connaissais fort bien la résistance et bonne santé de Maman. Son invalidité motrice n’avait aucun rôle à jouer.

Comme il n’était pas non plus le motif de son infarctus mésentérique !

L’Interne s’approcha de moi avec le chirurgien, ses regards étaient difficilement supportables.

Ils me dirent :

Il faut agir très vite, nous pensons que votre Maman a une perforation, il nous faut une décharge. Signez là s’il vous plaît.

Je leur demandais :

Elle est trop grande la perforation ?

Ils me répondirent :

Il ne s’agit pas de la taille, mais des conséquences, vous devez savoir que les douleurs d’une perforation entraînent une agonie  tellement douloureuse  que les douleurs sont insoutenable, à tel point,  qu’aucun sédatif courant n’est en mesure de les apaiser, seul le sommeil profond est à même de l’apaiser.

J’ai signé tout de suite la décharge et vu aller Maman au Bloc dans un brancard poussé par un infirmier.

Ce n’était pas une perforation. C’était une hernie. Ils la laissèrent une nuit et une journée entière en REA en sommeil profond pour lui éviter les douleurs du réveil.

Ils me la sauvèrent. Je suis entrée la voir en REA, je l’ai accompagnée les 10 jours de convalescence dans sa chambre, je lui ai fait sa toilette et ses soins tous les jours.

Combien je regrettai l’hôpital de Colmar !

Trois années après, dans cet hôpital semi-privé de Paris, la Haute Pègre tue Maman.

C’est ce qu’ils décidèrent.

J’étais seule avec Maman agonisant.

Aucun témoin, aucune amie, aucune famille. Personne.

Ma parole contre la leur.

Ô si les morts parlaient !

Quel récit de l’horreur pourrait faire Maman de ses tortionnaires !

Quel récit de sa torture et de la souffrance indicible qu’il lui imposa de force tandis qu’elle ne pouvait pas se défendre ni crier à l’aide !

Les assassins et leurs avocats respectifs utilisèrent avec une préméditation maléfique l’épisode su séjour pour le virus de 5  jours de quelques mois auparavant pour le greffer au séjour de l’infarctus mésentérique et déclarèrent que je m’étais opposée à que Maman bénéficie de soins palliatifs qu’ils m’avaient offerts !

C’est fut le principal mensonge qui fut écrit et dit contre moi.

Ils mentirent.

Leur parole contre la mienne.

Comment peut-on établir la vérité d’une accusation mensongère d’un médecin ?

Ils sont crédibles par le seul fait d’être « médecins ? »

Alors, en supposant qu’un fille idiote s’oppose par crétinisme à que sa mère ne soit pas soignée ni emmenée en REA… Supposons que ce cas de figure existe pour un instant, alors, le devoir médical, ne s’impose pas pour sauver la vie d’une malade ?

Obéissent-ils à une fille crétine, comme ils ne cessèrent de me peindre ?

S’il vous plaît… Je vous ai mis devant un cas de figure grotesque aux fins de démasquer ce mémoire mensonger.

Ils ne sont même pas à la hauteur d’être lus par un étudiant de Terminale, ces écrits stupides ne servent même pas à un étudiant de première année de médecine ou de Droit.

Aucun véritable Juge n’a contrôlé ces Requêtes.

Aucun Juge n’a été alerté sur le contenu hautement mensonger et diffamatoire de ces 4 requêtes de leurs avocats respectifs.

Aucune autorité de la Magistrature ne m’a convoquée ni interrogée !

Tout se fit par échanges des rapports mensongers, une valse d’écrits calomnieux.

Non, c’est normal, je n’ai pas eu droit en 2013 à présenter ma plainte devant le Juge d’Instruction ni me porter Partie Civile. Le BAJ me l’a interdit, parce que Maman était morte au sein d’une institution « administrative ». Alors il m’a forcée à déposer ma plainte devant le Bataillon disciplinaire. Encore une faute du Greffier. Personne ne peut gagner devant le Bataillon. C’est une loge, pas un tribunal ! Après, tardivement j’ai su qu’on a parfaitement le droit de se porter Partie Civile et déposer une Plainte Pénale devant le BAJ.

Ces 4 médecins obligèrent à ces avocats à se servir de cet ancien séjour de Maman dans le service pour l’utiliser aux fins d’excuser leur assassinat, le refus de soins, la torture préméditée avec des circonstances aggravantes qu’ils infligèrent à Maman.

Leurs manœuvres hors la loi, se virent anéanties par l’écriture d’un Rapport où j’exposais notre défense, où je défendais notre intégrité, un écrit implacable de vérité. Il était l’exposé d’un cri de liberté qui faisait la lumière de notre vie intime au sein de notre foyer.

Il leur fut impossible de nous séparer. Ils me trouvèrent en pied de guerre.

Ils constatèrent mon refus à l’APA, aux personnel étranger, aux intrusions des tiers.

Leur haine fut immédiate.

Leur haine et détestation est née de constater qu’une femme pouvait être meilleure professionnelle que quiconque pour agir en faveur de la santé et du bienêtre de sa Maman sans cursus médical précis.

Ils ont tué Maman. Et le Bataillon de la Haute Pègre m’a condamnée aussi bien dans l’abstrait que dans l’espèce car je verse des amendes à mon cher État français, aux assassins de Maman. Cela je le savais d’avance.

Comment serait-il possible d’imaginer que l’on va gagner une accusation pour assassinat sur personne vulnérable, munie d’aide Juridictionnelle et soutenue par des avocats inexperts, ou de mauvaise foi, méconnaissant tout de la loi pénale médicale ?

Prétendre aboutir dans une plainte pénale devant un petit Bataillon disciplinaire est tout simplement ou bien de la naïveté ou bien une idiotie parfaite et, qui de surcroît a une confiance insensée dans la Justice, bien à côté de la réalité, de ce qu’est  la justice et de son fonctionnement, ou le plus probable, dans mon cas particulier,  Ce que je faisais en portant plainte pénale, ce n’était qu’un acte suicidaire.

C’est de moi que je parle. Ce paragraphe fait mon portrait parfait.

La première plainte devant le Bataillon de la Haute Pègre, fut une plainte   que j’ai perdue en 2015.

L’Avocat « commis d’office » fut une catastrophe d’incompétence. Il ne savait même pas rédiger un mémoire et le plus grave encore, il n’a pas été capable de le rédiger en ayant comme socle mon Rapport de 300 Pp.

Je me demandais comment-a-t-il pu réussir son cursus, obtenir son diplôme et prêté serment !?

Une énigme absolue.

Combien d’avocats sont comme lui et en exercice !

C’est ainsi qu’ensuite en Appel j’encourus le même sort avec « des variations »   évidement, le deuxième jugement « en Appel » est un cas de figure exemplaire du dysfonctionnement judiciaire. Mais, attention, dans ces cas d’abus de pouvoir, de violation des droit de l’Homme, la législation est défaillante aussi, il n’existe aucun Tribunal ni personne judiciaire au-dessus de la petite confrérie qui soit à même de les juger et de les sanctionner.

Ils refusèrent le renvoi et l’arrêt de maladie de « mon avocat ».

Il faut dire la vérité.

Son accident du sport fut pour lui aussi une aubaine, dans son malheur d’être en arrêt de maladie dû à son grave accident en faisant su ski, il était libéré de travailler mon dossier et pouvait se consacrer aux dossiers payants sans aide juridictionnelle, son accident lui permettait de dilater encore plus le temps exigé pour faire son travail. Il n’avait absolument rien travaillé en défense de Maman. Il n’avait travaillé même pas une ligne de son Mémoire.

Mais il disait haut et fort que le cas qu’il avait accepté était « très complexe »

Méfions-nous toujours d’un professionnel qui se voit confier une mission et qui dit que son travail est très lourd et complexe.

Un professionnel brillant ne dira jamais un tel absurde.

Le Bataillon disciplinaire de La Haute Pègre, a eu à son avoir un deuxième élément hasardeux qui est venu se greffer à leur secours !  Et, il le fut aussi pour l’avocat paresseux. Bataillon et avocat de la défense étaient heureux !

Le jour de ma convocation fut une aubaine pour le deuxième avocat avec A.J. Qui était à l’hôpital en arrêt de maladie.

La confrérie lui refuse le renvoi, son arrêt de maladie, et me prive de ma défense face aux assassins de Maman.

Je me suis dit, mais pourquoi parle-t-on de MA défense !? Ce n’est pas moi la torturée ni la défunte !

L’avocat doit défendre la victime, la souffrance de Maman, sa torture indicible et sa mise à mort !

Pour quoi dit-on de manière si inappropriée que l’avocat me défend !?

 

C’est ainsi que le petit Bataillon disciplinaire de la Haute Pègre délibéra à huis-clos, sans avocat qui défende la vérité sur l’assassinat de Maman.

Voudriez-vous collecter encore plus des circonstances en ma défaveur ?!

Ils tuèrent Maman, gagnèrent leur petit simulacre de jugement, facilement ils tournèrent mon accusation de crime, en accusation abusive de ma part, sans aucun avocat qui défende mon dossier, et changèrent encore plus facilement mon rôle de plaignante en celui d’« ACCUSÉE » et me condamnèrent à des peines financières.

Ils voulaient m’anéantir, me soumettre dans le désespoir, que je porte la main sur moi…Mais, leur plan a échoué.

 Je continue bien vivante.

Je sais que ceci est hors sujet.

Il serait nécessaire de les analyser à la loupe, il faut analyser le parcours de chacun des tortionnaires-assassins de Maman.

De ce Chef de Service assassin, l’analyse devrait commencer depuis son arrivée jusqu’à la manière dont il a pu accéder à son cursus à l’École de Médecine, quelles furent ses notes, ses travaux, son comportement pendant son internat, comment est-il arrivé à ce poste de Chef de Service qui l’enorgueillie autant ?

Et, ce travail approfondi de recherche devrait-être fait non seulement sur ce spécimen assassin et Chef de Service, mais sur les 3 autres assassins.

 

Il s’agit de recherches lentes, minutieuses, studieuses, en appliquant toutes les ressources méthodologies dont le Droit dispose et en mettant en œuvre les talents des Juges et des Magistrats.

Ceci doit se faire dans un pays de droit.

Lors d’un véritable procès, des véritables avocats doivent avoir droit à fouiller en profondeur, mais rien de cela ne s’est fait.

Et, rien de cela n’est jamais fait lors de procès d’ordre médical.

Comment procèdent-ils ?

Encore une fois, sans aucune autorité au-dessus d’eux, ils délibèrent entre eux.

Si la plaignante dans un premier temps a droit à la recevabilité d’un rapport et aussi on lui accorde le droit d’avoir un avocat, il aura le droit à la parole, mais ici intervient une question de droit qui est de la plus haute importance qui mérite toute votre attention : le droit leur octroie la possibilité de mentir, de diffamer, de calomnier car encore une fois, le jargon médical vient à leur secours, ce dont ils se trompent et tombent dans leur piège est que dans le cas de la  non-assistance à personne en danger, une seule chose est en jeu : le refus de soins et la préméditation.

Mais personne ne les a fait savoir leurs mensonges et les diffamations grossières lors du procès. Aucun avocat n’en est capable.

Ou bien ils disent : je ne suis pas médecin, ou bien ils disent : « je n’étais pas là ! »

Les discours eschatologiques sont hors sujet.

L’âge de la malade n’est pas une excuse à la maltraitance.

L’état où arrive le patient n’est pas une objection pour la prise en charge.

Le protocole chirurgical hospitalier en pratique par le monde est le même :

On doit porter assistance d’urgence et opérer à toute personne en crise, indépendamment de son état et de l’âge, car les douleurs d’une perforation sont insoutenables et incapables de s’apaiser avec aucun sédatif, même le plus puissant, le seul capable d’éviter une agonie insoutenable est « le sommeil profond » tel que l’on l’applique pour les grands brûlés.

Mais, encore une objection de droit, pour que la partie plaignante ait une parole de droit forte, elle doit nécessairement s’accompagner de la version d’un médecin neutre, ceux qui ont étudié le cas de l’infarctus de Maman en privé, ils n’ont pas le droit d’en parler lors d’un jugement.

Peut-on juger sur une seule version faite sans qu’il y ait droit à la défense et que les deux paroles qui s’opposent ne soient entendues ?

Peut-on en Droit, accepter comme vrais des rapports rédigés « en défense » des « clients » sans qu’un vrai Juge ne vienne à étudier en profondeur chaque pièce, chaque phrase, chacune des déclarations qui doivent se mettre à l’épreuve de la contradiction ?

Peut-on nommer « jugement » une décision qui émane d’un Bataillon qui délibère à huis-clos, sans que la partie de la plaignante et qui accuse de crime aux 4 « médecins » ne soit présente et que le dit jugement se déroule dans l’hermétisme le plus étanche, sans avocat de la plaignante, sans public, et dans la confidentialité collégiale la plus imperméable que nous puissions imaginer ?

Ceci est une perversion du Droit et un outrage à la Loi.

Alors leurs avocats se concertent et doivent se dire, on va l’accabler !

Comment ?

Nous sommes médecins, nous sommes des avocats, elle n’est rien dans son accusation, elle n’est ni médecin ni avocate, et comme témoin de la crise de sa mère et comme témoin oculaire on va aussi la détruire, on dira qu’elle est une femme infantile, déséquilibrée, la preuve elle ne s’est jamais mariée ni enfanté.

Nous l’avons dans notre pouvoir, on va la détruire !

On a réussi à tuer sa mère, maintenant on va la condamner à un verdict accablant « ACCUSATION ABUSIVE »

Et on va l’accabler de dettes, on va lui réclamer des Amendes et des « frais irrépétibles » vous verrez qu’on va la réduire en miettes !

 C’est bien fait pour elle qui a osé nous accuser d’assassinat !

Ensuite à la date de l’enterrement de sa mère, on va la harceler, le 18 octobre 2017, allez sonner son interphone à minuit pendant une demi-heure de manière ininterrompue pour lui faire peur et pour lui faire savoir que quelque chose va se passer… Et ensuite allez violer la tombe de sa mère, avec ça elle ne pourra plus vivre.

Je vous dis une seule chose à vous assassins, avocats de assassins et leurs collaborateurs :

Vous, qui avez torturé et tué Maman

Vous, qui avez violé sa tombe le 18 octobre 2017

Vous serez punis avec la force d’un tonnerre.

Vous périrez soumis à subir des agonies insoutenables.

Vos professions de faux médecins ne vous serviront de rien.

 Les sédatifs que vous donneront vos confrères seront tous inefficaces.

 Le Bataillon disciplinaire… ? Il ne pourra plus venir à votre secours.

Et ces malheurs vous les aurez-vous tous.

 Vous, Chef de Service et Assassin

 Votre doctoresse arriviste et ignorante des Urgences.

 Votre chirurgien cynique, et…

Votre ami de toujours, le docteur Traître-tant.

 Vous quatre, vous serez atteints de maladies gravissimes et incurables qui ne vous donneront pas de répit.

 Ces malheurs ineffaçables vous les aurez très bientôt…

Ses maladies incurables se poursuivront dans une chaîne infernale

Et persécuteront toute votre descendance.

Et, jusqu’à la fin de temps. Par-delà la fin des temps

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

In, CLARA   Livre-SCRIPT

18 octobre 2013

Octobre 2020

EDUCACIÓN SENTIMENTAL

30 septembre, 2020 (10:58) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

    EDUCACIÓN SENTIMENTAL

 

I

Fue mi padre

No Mamá

El que con la enseñanza de la pintura

de cuadros de maestros

Me dio la mejor

Educación sentimental.

Puede parecer curioso

Pero fue así.

Fue padre, maestro y amigo

El que con cada palabra

De hombre viril

De esos que hoy por hoy

Critican de “machistas”

Educaba a su niña

que comenzaba a abrir los ojos

A un mundo

Donde para ella lo más

Importante

Eran los jóvenes

De los que caía enamorada

Con la facilidad con que se abre el día

Hoy me río.

II

Me acuerdo de que cuando adolescente

Comenzaba a abrir los ojos

A los nuevos días

De una juventud rutilante

Que no imaginaba

Las desgracias

Ni los dolores que vendrían

En mi busca como un torrencial

Desborde de ríos

Y Océanos

Devastadores

De penas y desvelos

Que me esperaban

En la última etapa de mi vida.

III

Cuando era jovencita

Yo estaba enamorada

de un chico que se llamaba Fernando

Era alto y muy delgado

Se vestía con jeans

Yo estaba loca por él

No es necesario dar más explicaciones

Tenía una cabellera lisa y oscura

En el dibujo

Fino de su cara de tipo español

Se alojaban rasgos

De una gran ternura

Cuando al mirar

Sus ojos negros

Parecían contener

Una sonrisa maliciosa

Entrecerrándolos brevemente

Al mirarme

Seriamente.

Yo perdía el sentido

De las cosas

Todo desaparecía

En torno a mí

Yo solo veía su mirada maliciosa

Sus ojos negros que se cerraban

Apenas, al mirarme seriamente.

Yo esperaba en vano

Que me llamara

Y el sufrimiento se amplificaba

Porque en ese tiempo

Íbamos a cambiarnos de casa

Y dejaríamos el centro de Santiago

Para instalarnos lejos

En una casa con jardín y mucho silencio

Entonces

Habiendo perdido

De vista al famoso Fernando

Yo sufría porque

Él no conocería

Por nadie

Ni por mí, ni por mis amigas

Mi cambio rápido de domicilio.

No estábamos en el mismo curso.

Ni estudiábamos

La misma especialidad.

IV

Yo esperaba y sufría

Con esa inocencia

propia de todos los adolescentes

Sensibles

Que no saben absolutamente

Nada de la vida.

Y papá me consolaba

Me decía algo que no olvido

Me dijo un tarde

Con su voz calma

Con su mirada tierna y severa

No lo olvides nunca

Cuando un hombre te quiera verdaderamente

Aunque cambies de domicilio

Sabrá encontrarte

Y sin conocer tu nueva dirección

Sabrá encontrarte

¡E irá hasta el fin del mundo!

V

Papa tenía razón

Porque el verdadero amor

Derriba todo lo que le cierra el paso

Porque el verdadero amor está listo

Para ejecutarse en todo tipo de sacrificios.

Porque el amor

Es el que rivaliza y triunfa

Contra eso que la gente llama

¡Imposible!

VI

Cuando yo era jovencita

Apenas una adolescente

Yo estaba enamorada

Como una loca

De un chico bello

Que se llamaba Fernando

Era alto y muy delgado

Tenía una cabellera oscura y lisa

Y unos ojos negros

Que se entrecerraban al mirarme

Seriamente.

VII

Todo desaparecía en torno a mí

Yo me sentía atrapada

En una enredadera perfumada

Presa en las amarras de su mirada.

VIII

Fernando era alto y muy delgado

En sus rasgos de tipo español

Había el trazo neto y bien

Dibujado

Con líneas

En que se conjugaban

Entrelazadas la virilidad

Y una gran ternura.

IX

Papa tenía razón

Yo fui muy bien educada

Yo sé que el amor

Derriba todos las fronteras

Que se protegen con alambres de púas

Porque el verdadero amor

Está listo

Para ejecutarse

Sin sacar cuentas ni medidas

Y actúa con premura

Sin pensar en sacrificios

Para derribar todas la barreras

Que le cierran el paso

Porque el verdadero amor

Es el que rivaliza y triunfa

Contra todo

Lo que la gente llama

¡Imposible!

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Poemas de Amor

Paris, 30 de septiembre de 2020

 

MIEDO VERTIGINOSO Y SOMBRÍO

29 septembre, 2020 (19:44) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

        MIEDO VERTIGINOSO      Y SOMBRÍO

 

 

I

Sonreír me está vedado

No quiero abrir los ojos

El miedo corre

Por mi corriente sanguínea

El miedo

Queda oculto.

II

Dejo el grito ahogado

Dejo la garra del Mal

Que se crispe

Sola

Tratando de rasguñar

Incansablemente

Las piedras

Del sócalo

Que estabilizan

La casa que amenaza

Perpetuamente

Balancearse

Arrastrando

Como un barco que oscila

A la merced de una torrencial lluvia

Como una furiosa tormenta

Que amenaza

A su única habitante

Que en una trampa

Se ve arrojada

A la deriva.

III

La garra del Mal

Se enrosca sola

Contra los vidrios

De la puerta de entrada.

IV

Afuera se han quedado todos

La entrada les está vedada

Las voces amenazantes de todas las personas

Que acecharon

Mi casa y el aterciopelado susurro

De voces y recuerdos

Añorados

Esos que viven conmigo

Esos recuerdos son

Los únicos amigos que me acompañan

En mi casa llena de música y silencio

No entra nadie

Les he cerrado a todos el permiso de visita

Les he cerrado a todos el paso.

Mi puerta queda hermética

Cerrados los cerrojos

Con cuatro llaves

Con doble cerradura la puerta

De entrada

He girado todas las cerraduras

De puertas y ventanas

Con doble llave

La entrada de mi casa

La he clausurado

Nadie encuentra

Mi nombre

No hay el más mínimo indicio

Que señale

Un número

Un apellido

O una indicación

Que los lleve a buen destino.

V

Por eso he huido

He preparado

Mis valijas

Con mis pocas pertenencias

Porque el miedo acecha

Porque el miedo

Corre vertiginoso

Por mi corriente sanguínea.

VI

Y, yo me digo

Pensando día y noche

Rogando en mi plegaria inventada

¡Dios mío!

Haz que que no escuche mi lamento

Que no vea nunca mi mirada

Que dice

Lo que yo no me confieso ni a mí misma

Que no vea

En mi mirada

La verdad

Que yo no me confieso

Ni a mí misma

Porque el miedo

Corre vertiginoso

Por mi corriente sanguínea.

VII

Me volví una experta en mentiras

Me volví una experta

En la práctica laboriosa del silencio

Hierática

Poniendo fronteras invisibles

Al odio y al amor.

VIII

Me volví experta

En quietud

Aprendí a callar

A no responder nunca más

A no escuchar los ecos

De la multitud.

IX

Y en un impenetrable silencio

En el recóndito espacio

Donde se queda el miedo escondido

Es allí, precisamente

Donde elegí mi casa

Donde me escondí para siempre

Haciendo creer

Que pienso en otras cosas

Y que escribo temas

Que se alejan de mi único pensamiento

Cuando todo se reduce al mismo tema

Yo no pienso

Y no escribo

Otra cosa

Eso que debe quedar secreto

Escribo desviando el tema que acecha

Y amenaza

Con sacar al aire

Lo que debe ser

Imperiosamente silenciado.

Aprendí a callarme

A no escuchar más los ecos de la multitud

Para quedarme en silencio.

Porque el miedo de caer al precipicio

Corre vertiginoso

Por mi corriente sanguínea

X

Yo, al contrario de mi heroína preferida

Berenice

No grito

El amor a cuatro vientos

No me pongo en medio

De la plaza pública

Exclamando con fuerza

Las razones ocultas

Que escribo con una retórica

Antigua

Y especialmente

En mi pensamiento

Con verbos al imperativo.

Desplegándose en páginas interminables

Los detalles que inspiran

Esta locura.

XI

Yo no soy como Berenice

Plantada en el medio de la plaza pública

Declamando

A cuatro vientos

Con versos y las más variadas

Figuras de estilo

La devastación

Apasionada

Que se vive

Cuando acude insolente

La fuerza equivocada

De un amor desesperado.

¡Si razón y sin destino!

XII

Con un Coro que exprese

¡Lo que yo no me confieso ni a mí misma!

Porque el miedo corre vertiginoso

Por mi corriente sanguínea.

XIII

No me pregunten

El motivo de este miedo

Que me acecha

En el rincón de mi ventana

En el rincón de mi almohada

Cuando tratando de dormir

El miedo cierra mi garganta

Retuerce de pronto mi vientre

Arroja calambres en mis piernas

No, no es el frío

El que produce

Estragos en mi cuerpo.

No es ningún problema externo.

Él es el que arroja

El insomnio

En el interior de mi mente

Es el miedo

El que corre vertiginoso

Por mi corriente sanguínea

Que dice la verdad oculta

De aquello que

Yo me esfuerzo

Por no confesarme ni a mí misma

Tratando de dormir

Cerrando firmemente los párpados

Sin moverme

Sin hacer el más mínimo ruido

Dejando entrar solo la noche

Que se escurre negra y sombría

Invadiendo la pieza

Rodando, acaparando

Cada espacio y hasta el más recóndito

Lugar de toda la extensión

De la estancia

Acompañando

Mi plegaria

Que dice por la madrugada

Cuando aún no apunta el sol entre las nubes

Lo mismo que repito sin cesar durante el día

Y por las tardes cuando las olas tranquilas

Se retiran

Alejándose lentamente

En un común retiro

Incasables, siempre repitiendo

Constantemente el mismo

Movimiento de repliegue salino

Eternamente repetido.

Al igual que mi rezo y mi lamento

Las olas por la tarde se retiran lentamente de la orilla

En un sordo rumor dormido

Y por la noche cuando todo se vuelve sombrío.

Cuando la noche apretada

Cierra la última fugaz lámina

Que iluminada anuncia su huida.

Es en ese preciso momento que

Yo comienzo mi plegaria

Y que digo musitando en secreto

¡Dios mío!

Que no sepa nunca

Que el miedo

Corre vertiginoso

¡Por mi corriente sanguínea!

Que no se de cuenta

De que en mi mirada

Surge de improvisto todo aquello

Que debe quedar escondido

Lo que no me confieso ni a mí misma

Porque el miedo corre

Vertiginoso por mi corriente sanguínea.

XIV

Sonreír me está vedado

Mirar de frente

Sería un gran desatino

¿Conversar?

Sería un pecado capital.

¿Mirar de frente?

Sería flagelarse

Seria volverse una Mártir

Voluntaria.

XV

Es por eso solamente

Que cierro los parpados

Que no respondo a nadie

Porque el insomnio inunda mi almohada

Sin causas externas

Y es por eso precisamente que

El sonreír me está vedado

Que debo quedarme Hierática

En silencio.

Que debo escoger el retiro

E irme para siempre frente al Mar

Donde fabricaré mi rincón

Donde desataré las amarras

Con que el miedo me aprisiona

En la celda del dolor

Que no se muestra al exterior

Ese que solo sale cuando todo está oscuro

Cuando todo se vuelve silencioso

Cuando la estancia se recoge en una sola

Forma y en un solo dibujo definido

Que ha intentado dar una descripción

Diferente de la noche sombría.

XVI

Sonreír me está vedado

Mirar de frente sería un grave desatino

Pronunciar una sola palabra

Seria auto condenarme

¡Dejar ver lo que yo no me confieso ni a mí misma!

Y condescender en que

La verdad es que

Lo que pienso es una locura

Mirar de frente seria

Demostrar abiertamente que acepto

La desgracia que me ha sido reservada

E ir voluntaria caminando

E ir solitaria

Caminando

Por el corredor de la muerte

Que me esperaría

Como a todo condenando

¡Al que solo lo espera la guillotina!

XVII

Es por eso

Que mirar de frente

Con valentía

Me está vedado

Debo apretar fuertemente los labios

Que no me traicionen

Con un tono de voz

Que deje escaparse el trémulo de la emoción contenida

Que se escapa imperiosa

Si importarle

Mis mejores intenciones

Porque no,

Eso es seguro

Yo no soy como Berenice.

No esperen que desvele

Su nombre en un descuido

En una inspirada estrofa enamorada

¡Le he dicho al Coro que se calle!

Nadie debe desvelar su nombre

Ya ven que yo no lo he dicho

Porque el miedo corre vertiginoso

Por mi corriente sanguínea.

Es por eso

Por lo que el sonreír me está vedado

Que cierro los parpados

Para que no se descubra en mi mirada

Todo aquello

¡Que yo no me confieso ni a mí misma!

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Poemas de Amor

París, 29 de septiembre de 2020

Publicación en edición reducida

Enero 2021

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INFANCIA

29 septembre, 2020 (12:08) | Non classé | By: Nadezhda Gazmuri-Cherniak

 

                   INFANCIA

 

I

Fue mi padre el que un día me dijo

A mis quince años

No vas a aprender a pintar

Leyendo

Vas a aprender a pintar pintando.

II

Fue Mamá

La que un día me dijo

Cuando una mujer envejece

Debe hacerse discreta.

Entonces, yo le respondí

¿Y cuándo será ese momento?

Eso, tú lo sabrás por ti misma

Cuando llegue ese momento

Porque toda mujer lo sabe.

III

Mamá no me dejaba que me quedase

A dormir en su misma cama.

¿Por qué Mamá?

Porque

Cuando yo me vaya

Te será muy difícil

Despegarte.

Te será muy difícil olvidarme.

IV

El sueño plácido, tibio

y compartido

Tiene un poder

Infalible.

¡Pero, no Mamá!

¡Tú no te irás nunca!

Mamá se reía

Mi niñita tendrás que acostumbrarte

porque es la ley de la vida

¡No, Mamá!

¡Yo le respondía infantil, terca, porfiada y decidida!

¡Sin ti, no vivo!

¡Sin ti, me muero!

¡Si ti, yo me suicido!

¡Pero, mi niña, no digas esas cosas horribles, por favor!

Si tú te matas

Es a mí a la que matarás

¡Por segunda vez!

Prométeme que tu vivirás para ser feliz.

No, Mamá

Si te vas

Yo no podré soportarlo

Y Mamá me repetía

Ya verás

Note dejarán sola…

V

¿Feliz?

¿Qué es eso Mamá?

Ahora que te has ido al Cielo

Y que me he quedado sola para siempre

Yo no vislumbro

Ni conozco

De nuevo

Lo que eso significa.

No conozco la definición

Ni la abstracta idea

De eso que dicen

Que se llama “ser feliz”

Y, Dígame qué significa

¿Ser feliz?

No lo tengo

Adherido a mí

Porque es como el agua

Que se escurre sin que nada pueda contenerla

¿Ser feliz?

Es una broma del destino

Que se ríe

Es un espejismo

Que hacer soñar

Que hace creer

Durante la infancia

Que es posible agarrar las horas

Y detener el tiempo para siempre

Ser feliz

Es sin ninguna duda

El tiempo infantil.

VI

Más, desde que pasó

La Infancia

Volando hacia regiones celestiales

Para deshabitar para siempre

Ese que fue mi cuerpo frágil

Cuando dejé de ser para Mamá su Stromboli

Cuando dejé de ser su Martillito

Y solo persistieron

Y no dejaron nunca de llamarme

La Princesse au petit pois.

VII

La infancia se me fue volando

Abandonando mi ser frágil

Abandonó muy pronto mi ser

La Infancia

El tiempo feliz de antaño

No lo tengo

Como definición

Ni Palabra elegida

No existe en mi vocabulario

Oral y escrito.

Mamá, ¿qué significa ser feliz?

Yo no conozco esa palabra

Ni en idea abstracta

Ni en acto real

Definido

Como un objeto

De contornos

Firmes y concretos.

VIII

Cuando niña

Llegaba ante Papá reclamándole

Cosas materiales en exceso

Me miraba severamente

Y me decía siempre lo mismo

Debes saber esto:

Cristo nació en un pesebre de paja

Desprovisto de todo.

Yo lo miraba asustada

Y me iba

Rápido

Con un miedo

Que difícilmente

Contenía mi cuerpo frágil.

No me atrevía nunca más

A pedir cosas materiales en exceso.

Porque Cristo nació en la paja

En un pesebre

Desprovisto de todo.

¡Oh, como y de qué manera

Esa lección de la infancia

¡Me ha servido!

Para dejar pasar los días

Los meses y los años

Con una paciencia

Que rompió e hizo añicos

El Mal que se agripaba

Fuera de las ventanas.

IX

Luego Mamá

Me decía Mi Martillito

Cuando no dejaba de pedir algo

E insistía por lograr lo que quería

¡No aflojaba

¡Por nada!

¡Hasta conseguir lo que quería!

¡Mamá me llamaba: martillito, anda, ¡déjame tranquila!

Y cuando me enojaba, taimada

No era el reposo

El que habitaba

Mi frágil cuerpo

Porque de niña me nombraban

Con apodos variados

Que definían mi identidad

Es entonces,

Cuando Mamá que me conocía

Desde antes de nacer

Es entonces, cuando yo

Me enojaba por algo indefinido

Por cosas de las que ya no me acuerdo

Que Maman me decía:

¡Mi Stromboli!

Mi Merengue.

Ma princesse au petit pois.

X

Una frágil y endeble niña

Que era educada y

Vigilada a cada instante de la vida.

XI

¿Qué quiere usted?

No soy ni feminista ni moderna

Totalmente anticuada

Apegada a esas cosas que no se ven

Que pertenecen al mundo Invisible

¿Qué quiere usted?

No puedo corregirme

No puedo ni quiero

Ya es muy tarde para cambiar de identidad

De idioma, de acento

Es ya muy tarde para ensayar

De ponerse forzosamente

Una nueva máscara que disimule

El pasado

Que engañe cuidadosamente el presente

Que se vive trágicamente.

¿Qué quiere usted que haga?

Con lo que soy ahora

Soy yo sola, la que debo soportarme

¡Déjeme sola!

No podemos andar al mismo paso

No podemos mirar al mismo tiempo

El mismo firmamento

No podemos subir ni bajar las escaleras

Con la misma rápida cadencia

Soy yo sola, la que debo soportarme

¡Déjeme sola!

No se acerque a mí

¡Déjeme sola!

No podemos caminar al mismo paso

No podemos mirar en la misma dirección

Porque el horizonte se esquiva

La luna se esconde

Cuando dos seres son distintos

Y no se deja ver con la misma luminosidad

Yo no soy feminista

Ni moderna

¿Me ve usted realmente como soy?

Soy una persona muy anticuada

Que mira en una sola dirección

Allá, en lo alto

Donde solo habitan cosas transparentes

Donde habitan y se dejan ver

Las cosas que no existen

Las cosas Invisibles.

XII

Me voy lejos

Arrastrando

Muy difícilmente

El bagaje hermético

Donde se escondió

El tesoro delicado

Hecho versos y silencios

De lo que se fue volando

De todo aquello

Que inefable

Vuelve a veces

Para darme inquietud

La tristeza que se vuelve

Un eterno desasosiego

El llamado insistente

De lo que ha dejado

De ser

De todo lo que fue

De todo lo he sabido

De todo lo que aprendí

De todo lo que se disipó

Y que se vuelve

Un llamado

Imperioso

E insistente.

Envuelto

En un irrevocable silencio.

No es más que

La huella

Indeleble

De la infancia.

 

Nadezhda Gazmuri-Cherniak

Poemas de Amor

París, 29 de septiembre de 2020