AMOR INVERNAL – POEMAS
REGRESO
DE UN AMOR INVERNAL
I
De regreso
Abro la puerta
De mi casa silenciosa
Me he quedado sola.
Tuve que acostumbrarme
A ver pasar inexorables
Muertas e irreversiblemente
Perdidas en la nada
Las horas de visita
A las que tú me acostumbraste
Antes de tu huida
Despavorido
De mis brazos.
II
Deberás saber un día
Que no me arrepiento
De haber sido verdadera
Porque jamás he mentido
No ser practicar eso que llaman
“Coquetería”
Desconozco el ejercicio de la mentira
Sí, mi verdad de enamorada
Me crucificó
Y soy yo
La única culpable
La única víctima
De quedarme sola
En dormancia
En un letargo obligado.
En dormición me dejaste
Crucificada
Acostada en una enredadera
De disturbios
Insondables.
III
Deberás saber un día
Comprender de verdad
La diferencia existente
Entre esos falsos ropajes
Que esconden tan mal
Tus verdaderos sentimientos
Y mi bien humilde vestimenta
que no pretende esconder
Mi verdad de enamorada.
IV
Nuestra diferencia amorosa
Se cobija en esto:
Mi verdad de amor te espanta
Débil rama que se dobla
Ante un vendaval de amor
Que llegó a tu vida por azar.
V
Te dio miedo mi viento marino
Y amoroso
Que te dio a conocer verdades
Venidas de tan lejos…
VI
Esas verdades que te di
Provocaron un relámpago
El cielo se separó en dos partes
Una dando luces resplandecientes
Que enceguecen
La otra, en una luz mitigada
En claroscuro
Esa que da sosiego
Esa que sirve de refugio
Te dejé escogiendo libremente
Una u otra
Según la hora del día.
VII
Verdades que, no sé esconder
Y de las que soy la primera víctima
Por ser capaz de amar sin condiciones ni contratos.
VIII
Es mi propia verdad
La que me hizo víctima
Mi verdad fue
La que me obligó
A acostumbrarme
A dejar pasar como si nada
Esas horas enamoradas
Ahora muertas
Ahora, en este presente
Sin tu visita a la que tú me acostumbraste.
Hoy, que sin sentido
Se me escapan
Esas horas contadas con relojes
Dándolas con minuteros
Tu reloj de testimonio
Esas horas enamoradas
Que pasaban al ritmo
De mi corazón agitado.
IX
Esas horas contadas
A las que tú me acostumbraste
Esas horas dadas en tus visitas
Horas, hoy muertas
En las que tú, bien atento
Mirabas de soslayo
Mirabas pasar en tu reloj
Para decirme a media voz:
Ya se hace tarde…
XI
Si, hoy ya se hace tarde…
Para ensayar de ver la difusa luz
Que viene a mi encuentro
A esta hora en que el mar
En marea baja
Se recoge
Y, que me dice
En un murmullo suave
No esperar nunca más
Esas horas a las que tú me acostumbraste
A esperar tu visita
Sin aliento
De pie, difícilmente respirando
Estoica en la espera
Silenciosa
Pegada al cristal de la ventana
Ahogando palabras
Rezando
Sin saber si reír o llorar…
Sin pronunciar ni una sola palabra
Sin decirte nada
Al abrirte la puerta…
Nunca te dije
Palabras enamoradas
Se quedaban
Al resguardo
En mi tibio pensamiento.
Temiendo la intemperie del invierno
Con intención programada
Me quedaba sin decirte nada
Resguardando mis palabras
Silenciosas y ahogadas
Dándoles vida en la escritura
En este pobre poema de Amor Invernal.
Carmen Florence GAZMURI-CHERNIAK
NADEZHDA
Write a comment
You need to login to post comments!
Dessin 1975